LÁGRIMAS DE AÑORANZA, LÁGRIMAS DE VACÍO
Recordarte es dolor, es verte y sentirte de nuevo lleno de vida y energía para enseguida sentir tu vacío.
Cómo es que no estás mi Johan, cómo es que no vuelves más...
Oigo música y te recuerdo, oigo música y te siento conmigo.
Es de la ópera trágica de Bellini (Norma, Casta Diva) y al oírla siento toda esa mi tristeza a borbotones...
Ponías los discos de la colección que te regalé, música clásica que ahora tengo yo, que deberías tener tú, que era para ti, que era tuya...
Qué o quién ha tenido derecho a quitarte la vida a medio camino, a no dejarte vivir el resto de tu vida...
Dónde estás mi niño? Tu lugar debía ser aquí, aquí entre nosotros.
En esta época te recuerdo día a día, minuto a minuto. Las navidades eran tus fiestas. Prendías las velas, ponías tus adornos, me ayudabas a adornar, te encantaba la Navidad, todo, la nieve, los conciertos, la música, el arbolito, los regalos.
Tengo tu estrella, la pongo ahora siempre en Navidad, la estrella blanca grande que me regalaste, te acuerdas? esa estrella me acompaña siempre, ahí está alumbrándome en la oscuridad, recordándome ese, tu regalo especial, siempre sabías qué darme mi querido niño, pero lo que más extraño son tus chistes, tu hermosa sonrisa, tus abrazos. Ven a mí niño mío, ven a mis sueños, no me dejes sola.
Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...
onsdag 23 december 2015
söndag 29 november 2015
NANA MOUSKOURI CANTA MI TRISTEZA: "TOI QUI T´EN VAS"
Cuántas veces he pensado en las palabras que una mujer cura nos dijo a Peter y a mí cuando nos daba apoyo después de nuestra gran pérdida. Lo peor no es ahora nos decía, lo peor viene después, cuando se den cuenta que no volverá...
Y así es, nuestro querido hijo no volverá aquí, a este mundo, no importa cuánto lo desee, nos toca sobrevivir esta soledad, esta tristeza, este vacío, tenemos que vivir esta vida sin ti.
Y así es, nuestro querido hijo no volverá aquí, a este mundo, no importa cuánto lo desee, nos toca sobrevivir esta soledad, esta tristeza, este vacío, tenemos que vivir esta vida sin ti.
Toi, toi qui t'en vas Tú, tú que te vas
Au pays où l'amour existe Al país donde existe el amor
Là où tu t'en vas Allí adonde tú te vas
D'aussi loin entendras-tu Desde tan lejos escuchas
Ma chanson triste? ¿Mi triste canción?
Il faut vivre avec la peine Tenemos que vivir con el dolor
Vivre avec la solitude Vivir con la soledad
Vivre avec la certitude Vivir con la certeza
Que ta vie devient sans moi Que tu vida será sin mí
Il faut vivre avec la peine
Vivre avec la solitude
Vivre avec la certitude
Que tu ne reviendras pas Que tu no volverás
Toi, toi qui t'en vas Tú, tú que te vas
Au pays où je suis une ombre Al país donde soy una sombra
Là où tu t'en vas Allí adonde tú te vas
D'aussi loin entendras-tu Desde tan lejos escuchas
Mon cri au bout du monde? ¿Mi grito desde el fin del mundo?
Il faut vivre avec la peine
Vivre avec la solitude
Vivre avec la certitude
Que ta vie devient sans moi
Il faut vivre avec la peine
Au pays où l'amour existe Al país donde existe el amor
Là où tu t'en vas Allí adonde tú te vas
D'aussi loin entendras-tu Desde tan lejos escuchas
Ma chanson triste? ¿Mi triste canción?
Il faut vivre avec la peine Tenemos que vivir con el dolor
Vivre avec la solitude Vivir con la soledad
Vivre avec la certitude Vivir con la certeza
Que ta vie devient sans moi Que tu vida será sin mí
Il faut vivre avec la peine
Vivre avec la solitude
Vivre avec la certitude
Que tu ne reviendras pas Que tu no volverás
Toi, toi qui t'en vas Tú, tú que te vas
Au pays où je suis une ombre Al país donde soy una sombra
Là où tu t'en vas Allí adonde tú te vas
D'aussi loin entendras-tu Desde tan lejos escuchas
Mon cri au bout du monde? ¿Mi grito desde el fin del mundo?
Il faut vivre avec la peine
Vivre avec la solitude
Vivre avec la certitude
Que ta vie devient sans moi
Il faut vivre avec la peine
torsdag 26 november 2015
EN MI SUEÑO
JOHAN MÍO...
anoche estuvimos juntos de nuevo. Te apareciste de nuevo a mí en un sueño largo y tranquilo.
Yo estaba con dos de mis colegas de la escuela, Anneli y Alma. No sé por qué acabamos en el apartamento donde vivíamos, pero era muy pequeño, más pequeño que el de donde vivo ahora. Al entrar había varias camas y tu papá y abuelo dormían. Tu también dormías, pero suavemente te desperté y entonces me sonreíste, con tu hermosa sonrisa me abrazaste. Una de mis colegas, Anneli, te conocía, Alma, la otra, no. Así es en la realidad, Anneli te conoció, mas no Alma. Hablábamos entre nosotras y tú y yo todo el tiempo estábamos abrazados. Tú ponías tu carita al lado de la mía y yo sentía tu tibieza y ternura. Alma comentó, qué cariñoso es tu niño. Tendrías unos 8 o 9 años en el sueño, y yo le decía "sí, es un niño muy tierno". En realidad no pasó nada más pero me dejaste una hermosa sensación al despertarme, estuvimos juntos de nuevo, te vi, te sentí, te abracé, me abrazaste, gracias mi cielo, no dejes de hacerlo.
onsdag 4 november 2015
JOHAN MÍO, ERES AMADO
Para Johan.
Johan mío, querido niño mío, mi querido joven.
Cómo no recordarte cuando te llevo tan dentro de mí.
Cómo no recordarte si has sido y sigues siendo parte de mí.
No creas, ni por un segundo que pueda llegar a olvidarte.
Mis primeros buenos días son siempre para ti y muy dentro de mí te doy también las buenas noches.
Hablo contigo, es nuestro secreto, y tú te apareces en mis sueños.
Al ver lo que sé te gustaba, ahí estás tú, al escuchar lo que te gustaba e interesaba ahí estás tú, al comer lo que te encantaba, al leer libros, ahí estás tú, siempre presente en esa tristeza que entonces me embarga, al no poder compartirlo juntos de nuevo, como antes, como tantas otras veces...
Me diste tanto mi niño, tanto cariño, tanto amor, tanto cuidado, tanta alegría, tanta esperanza, tantos hermosos momentos compartidos...
Dónde están ahora?
Al pasar por donde tú has pasado, al estar donde tú has estado, es como si tu esencia hubiera quedado allí, como si el tiempo hubiera retrocedido y entonces te veo y te siento una vez más en ese lugar. Es cuando no entiendo, cómo es que aún está ese lugar?
Cómo es que aún están los árboles y los pájaros cantando y el sol saliendo si tú ya no estás...
Para olvidarte tendré que morirme primero. Sin embargo ni aún así te podré olvidar, porque al morirme te irás de nuevo conmigo y entonces estaremos en la misma dimensión, en el mismo estado, unidos para siempre.
Serás siempre y eternamente mi niño y yo seré por siempre tu madre que te adora.
Johan mío, querido niño mío, mi querido joven.
Cómo no recordarte cuando te llevo tan dentro de mí.
Cómo no recordarte si has sido y sigues siendo parte de mí.
No creas, ni por un segundo que pueda llegar a olvidarte.
Mis primeros buenos días son siempre para ti y muy dentro de mí te doy también las buenas noches.
Hablo contigo, es nuestro secreto, y tú te apareces en mis sueños.
Al ver lo que sé te gustaba, ahí estás tú, al escuchar lo que te gustaba e interesaba ahí estás tú, al comer lo que te encantaba, al leer libros, ahí estás tú, siempre presente en esa tristeza que entonces me embarga, al no poder compartirlo juntos de nuevo, como antes, como tantas otras veces...
Me diste tanto mi niño, tanto cariño, tanto amor, tanto cuidado, tanta alegría, tanta esperanza, tantos hermosos momentos compartidos...
Dónde están ahora?
Al pasar por donde tú has pasado, al estar donde tú has estado, es como si tu esencia hubiera quedado allí, como si el tiempo hubiera retrocedido y entonces te veo y te siento una vez más en ese lugar. Es cuando no entiendo, cómo es que aún está ese lugar?
Cómo es que aún están los árboles y los pájaros cantando y el sol saliendo si tú ya no estás...
Para olvidarte tendré que morirme primero. Sin embargo ni aún así te podré olvidar, porque al morirme te irás de nuevo conmigo y entonces estaremos en la misma dimensión, en el mismo estado, unidos para siempre.
Serás siempre y eternamente mi niño y yo seré por siempre tu madre que te adora.
lördag 13 juni 2015
AMIGO QUERIDO GIGANTE CHIQUITO
AMIGO, GIGANTE, CHIQUITO...
Desde que llegaste, llenaste mi vida, nuestra vida y nuestra casa de luz, de amor y de esperanza.
Ahora que no estás, ayúdame Johan a seguir adelante, ayúdame ahora que ya no estás, que te he perdido, ayúdame a recordarte siempre, a estar conmigo, a pesar de no estar, ayúdame, no a entender la vida, la vida ya no tiene sentido sin ti, no hay nada que entender, ayúdame hijo mío tan sólo a seguir.
Desde que llegaste, llenaste mi vida, nuestra vida y nuestra casa de luz, de amor y de esperanza.
Ahora que no estás, ayúdame Johan a seguir adelante, ayúdame ahora que ya no estás, que te he perdido, ayúdame a recordarte siempre, a estar conmigo, a pesar de no estar, ayúdame, no a entender la vida, la vida ya no tiene sentido sin ti, no hay nada que entender, ayúdame hijo mío tan sólo a seguir.
ERES Y VAS A SER MI ESTRELLA ETERNAMENTE
Johan mío,
Hace buen tiempo hoy y pienso en ti...
Recuerdo tantos momentos compartidos.
Cada estación y cambio de estación te trae a mí. Llegas con las primeras flores de la primavera, con los cálidos y soleados días del verano, con las castañas y las hojas coloridas del otoño y con los primeros copos de nieve del invierno.
Cada día soleado me remonta a nuestra casa de Örebro, con su jardín, sus flores, sus árboles frutales y los erizos, que venían y te encantaban.
Cuánto disfrutaste allí.
Hoy fui caminando a un lugar donde íbamos juntos, pasé por los mismos lugares por donde pasábamos tú y yo, y es como si al hacerlo estuvieras de nuevo ahí, a mi lado, caminando conmigo. Hablamos y te mostré un hongo gris de cemento en un jardín, las flores y el apartamento donde vivía tu tutor de la escuela, ese, que una vez que pasamos estaba en el balcón comiendo con su esposa y nos saludamos. Ese es mi mentor, me dijiste, y hablamos de él. Te gustaba, era bueno y te apreciaba mucho, tú a él también. Sabes Johan? Aún tiene la orquídea que le regalaste al terminar en esa escuela y me dice que florece mucho aún. Lo sé porque ahora trabajo en esa misma escuela donde tú estudiaste y él estaba allí, ya terminó. Decidió cambiar de oficio. Me dio tristeza, pues era una conección contigo.
Mientras caminaba, pensaba en las tantas veces que lo hicimos juntos, y pensé en cuántas conversaciones tuvimos.
Hablábamos de tu cole, de tus compañeros... y de qué tantas otras cosas? Johan mío, quisiera volver el tiempo atrás, darle cuerda al revés al reloj y volver a poder estar y hablar contigo, cuánto daría por poder hacerlo, cuánto te extraño y te echo de menos, hijo y compañero mío. Pero ahora eres mi estrella, vas a ser mi estrella, esa que me acompaña y con la que siempre hablo. No te dejo nunca, no me dejes tú tampoco niño mío. Estamos unidos por siempre, eternamente.
Hace buen tiempo hoy y pienso en ti...
Recuerdo tantos momentos compartidos.
Cada estación y cambio de estación te trae a mí. Llegas con las primeras flores de la primavera, con los cálidos y soleados días del verano, con las castañas y las hojas coloridas del otoño y con los primeros copos de nieve del invierno.
Cada día soleado me remonta a nuestra casa de Örebro, con su jardín, sus flores, sus árboles frutales y los erizos, que venían y te encantaban.
Cuánto disfrutaste allí.
Hoy fui caminando a un lugar donde íbamos juntos, pasé por los mismos lugares por donde pasábamos tú y yo, y es como si al hacerlo estuvieras de nuevo ahí, a mi lado, caminando conmigo. Hablamos y te mostré un hongo gris de cemento en un jardín, las flores y el apartamento donde vivía tu tutor de la escuela, ese, que una vez que pasamos estaba en el balcón comiendo con su esposa y nos saludamos. Ese es mi mentor, me dijiste, y hablamos de él. Te gustaba, era bueno y te apreciaba mucho, tú a él también. Sabes Johan? Aún tiene la orquídea que le regalaste al terminar en esa escuela y me dice que florece mucho aún. Lo sé porque ahora trabajo en esa misma escuela donde tú estudiaste y él estaba allí, ya terminó. Decidió cambiar de oficio. Me dio tristeza, pues era una conección contigo.
Mientras caminaba, pensaba en las tantas veces que lo hicimos juntos, y pensé en cuántas conversaciones tuvimos.
Hablábamos de tu cole, de tus compañeros... y de qué tantas otras cosas? Johan mío, quisiera volver el tiempo atrás, darle cuerda al revés al reloj y volver a poder estar y hablar contigo, cuánto daría por poder hacerlo, cuánto te extraño y te echo de menos, hijo y compañero mío. Pero ahora eres mi estrella, vas a ser mi estrella, esa que me acompaña y con la que siempre hablo. No te dejo nunca, no me dejes tú tampoco niño mío. Estamos unidos por siempre, eternamente.
fredag 5 juni 2015
EN ESTE MES QUE HA PASADO,
en la fecha en que te fuiste y que nunca olvidaré aunque quisiera mejor jamás recordar...
Du gråter så store tåra no for tia
Dem låg der och venta som dönninga
Ute på havet
I har sett dem komme
Ute på havet i har sett dem vokse
i gyngende dönningan
Slagsida blir tyngre og tyngre
I har no satt me på di sia
For at vi skal flyte
Litt lengre
I lar d ikkje synke
I e nesten hjemme
Du å i
I e me d all, all tid
Du å i
Du gråter så store tåra no for tia
Du gråter så store tåra no for tia
Dem låg der och venta som dönninga
Ute på havet
I har sett dem komme
Ute på havet i har sett dem vokse
I gyngende dönningan
I gyngende dönningan
Du å i
I e me d all, all tid
Du å i
I e me d all, all tid
Du å i
i e me d all tid
Your tears are much heavier these days
I've seen them coming in like waves
From the ocean, I've seen them coming
From the ocean, I've seen them growing
And moving with the water
The rocking is getting more severe
They'll sail with you anywhere
We will make it
A little further
Don't you worry
We're almost there
You and me
Oh we'll be
Here always here
You and me
Your tears are much heavier these days
I've seen them coming in like waves
From the ocean, I've seen them coming
From the ocean, I've seen them growing
And moving with the water
And moving with the water
You and me
Oh we'll be
Here always here
You and me
Oh we'll be
Here always here
You and me
Oh we'll be here
Pienso en ti, en lo que hubiese sido de ti y enormes lágrimas que parece nunca fuesen a terminar corren sobre mis mejillas, me bebo toda esa tristeza, todo ese dolor.
Una canción para ti querido niño mío, una canción que en su sencillez se acopla a mi estado de ánimo, una canción que te hubiera gustado...
Du gråter så store tåra no for tia
Dem låg der och venta som dönninga
Ute på havet
I har sett dem komme
Ute på havet i har sett dem vokse
i gyngende dönningan
Slagsida blir tyngre og tyngre
I har no satt me på di sia
For at vi skal flyte
Litt lengre
I lar d ikkje synke
I e nesten hjemme
Du å i
I e me d all, all tid
Du å i
Du gråter så store tåra no for tia
Du gråter så store tåra no for tia
Dem låg der och venta som dönninga
Ute på havet
I har sett dem komme
Ute på havet i har sett dem vokse
I gyngende dönningan
I gyngende dönningan
Du å i
I e me d all, all tid
Du å i
I e me d all, all tid
Du å i
i e me d all tid
Your tears are much heavier these days
I've seen them coming in like waves
From the ocean, I've seen them coming
From the ocean, I've seen them growing
And moving with the water
The rocking is getting more severe
They'll sail with you anywhere
We will make it
A little further
Don't you worry
We're almost there
You and me
Oh we'll be
Here always here
You and me
Your tears are much heavier these days
I've seen them coming in like waves
From the ocean, I've seen them coming
From the ocean, I've seen them growing
And moving with the water
And moving with the water
You and me
Oh we'll be
Here always here
You and me
Oh we'll be
Here always here
You and me
Oh we'll be here
onsdag 3 juni 2015
18 AÑOS ES MUCHO...Y NO ES NADA
Johan mío, mi niño, mi hijo tan querido, mi compañero, mi amigo. Mi chico de mirada franca y amplia sonrisa.
Dieciocho años compartidos.
Todos dicen, sé feliz, sé feliz por los años que tuviste con él, todos los que tienen sus hijos, todos los que no saben lo que es haberte perdido, lo que es perder un hijo. Un hijo sano, joven, lleno de vida y de futuro...Sólo quienes han pasado por esto pueden hablar de corazón y saber lo que dicen, lo que sienten.
Quienes han ansiado tener hijos y nunca han podido, de seguro han sufrido, pero quizás sea menos duro y doloroso echar de menos algo que nunca se ha tenido. Es la falta de no haberlo tenido, no la falta de haberlo perdido.
Es posible que ese vacío que nunca haya estado lleno sea más fácil de reemplazar y de llenar que el eterno vacío, que antes ha estado lleno de esa vida que hemos compartido. Porque esa vida nos ha dejado huellas, huellas físicas, en nuestro cuerpo y en todo nuestro ser.
La convivencia de 18 años es bastante tiempo, tiempo suficiente para haber creado todas esas costumbres, rutinas, tradiciones, momentos compartidos que en un segundo nos arrancan y nos dejan flotando en el espacio, sin rumbo ni destino, no hay brújula que pueda volvernos a orientar después de esa gran pérdida.
Al mismo tiempo no es nada, qué son dieciocho años cuando hubiesen podido haber sido cuarenta, cincuenta, sesenta,...cuando aún faltaba tanto por compartir.
Cuántos momentos y experiencias por vivir. Qué gran dolor, no sólo el de tu falta, el de no tenerte, sino el de tu vida, esa de la cual se te privó.
Dieciocho años compartidos.
Todos dicen, sé feliz, sé feliz por los años que tuviste con él, todos los que tienen sus hijos, todos los que no saben lo que es haberte perdido, lo que es perder un hijo. Un hijo sano, joven, lleno de vida y de futuro...Sólo quienes han pasado por esto pueden hablar de corazón y saber lo que dicen, lo que sienten.
Quienes han ansiado tener hijos y nunca han podido, de seguro han sufrido, pero quizás sea menos duro y doloroso echar de menos algo que nunca se ha tenido. Es la falta de no haberlo tenido, no la falta de haberlo perdido.
Es posible que ese vacío que nunca haya estado lleno sea más fácil de reemplazar y de llenar que el eterno vacío, que antes ha estado lleno de esa vida que hemos compartido. Porque esa vida nos ha dejado huellas, huellas físicas, en nuestro cuerpo y en todo nuestro ser.
La convivencia de 18 años es bastante tiempo, tiempo suficiente para haber creado todas esas costumbres, rutinas, tradiciones, momentos compartidos que en un segundo nos arrancan y nos dejan flotando en el espacio, sin rumbo ni destino, no hay brújula que pueda volvernos a orientar después de esa gran pérdida.
Al mismo tiempo no es nada, qué son dieciocho años cuando hubiesen podido haber sido cuarenta, cincuenta, sesenta,...cuando aún faltaba tanto por compartir.
Cuántos momentos y experiencias por vivir. Qué gran dolor, no sólo el de tu falta, el de no tenerte, sino el de tu vida, esa de la cual se te privó.
Etiketter:
CUCHILLO DE DOBLE FILO...,
EL TIEMPO
tisdag 26 maj 2015
HACE 10 AÑOS HOY, 26 DE MAYO DE 2005...
era un jueves...
Comenzabas los jueves de ese tu último semestre de primavera a las 8.00 en punto, matemáticas D, una pausa de 5 minutos y seguías con esa materia hasta las 9.55, directamente encuentro con el mentor, hasta las 10.15.
Luego nada, hasta las 12.00 cuando tenías laboratorio de física y biología cada dos semanas hasta la 13.30 y por último laboratorio de química de 13.40 a 15.10.
Me pregunto qué harías en tus pausas, tu papá y yo en el trabajo...
Aún tengo tu horario, de ese tu último año, de mayo, cuando sólo te quedaban unas pocas semanas y uno o dos exámenes para terminar tu segundo año de bachillerato y las tan bien merecidas vacaciones.
¿Para qué todo?
Bastante maduro e independiente para tus 18 años.
Eras muy responsable y cuidabas muy bien de tus estudios sin que tuviéramos que decirte nada. Todo, desde la levantada, la que ya no cuidábamos nosotros hacía rato, hasta tus tareas, los exámenes, tus clases de música, el deporte y tu participación en el consejo político de los jóvenes.
Eras estructurado y planeabas lo que tenías que hacer, lo apuntabas en pequeñas listas donde ibas tachando lo que ya habías hecho.
Lo veía yo en los papeles donde tenías apuntado lo que harías.
Los que tenías para el colegio y para tus actividades extraescolares.
¿Para qué?
¿Para qué toda esta responsabilidad, para qué todos esos estudios, para qué quemarte las pestañas con las tareas, los estudios, los exámenes durante todos esos años, para qué todo, si en un segundo el cruel destino te privó de todo?
Te privó de tus sueños, de tus planes, de tus lecturas, de tu música, de tus amigos, de tus comidas, del cine, del deporte, de todo lo que un joven sano, enérgico y lleno de vida y entusiasmo hace, planea y piensa llevar a cabo, al igual que tus futuros planes de estudiar medicina...
Cuántas veces me pregunto por qué tú, por qué tú mi Johan, por qué nosotros...
Qué sentido tiene todo esto, qué sentido tiene la vida.
Qué ilógico, qué cruel, qué falto de sentido es todo...
Para mí se acabó el mundo, hace diez años, después de esa terrible noche, todo se volvió ilógico, incomprensible, sin sentido.
Que el mundo siguiera, que el sol brillara y los pájaros trinaran, que la gente se riera, que siguiera la televisión, la radio, que las cosas funcionaran.
¿Cómo podía seguir el mundo si mi hijo ya no era parte de él?
Para mí todo se paró.
Para mí no había más sol ni más música, no había más risas ni sonrisas, todo era dolor, vacío, una enorme presión en el corazón cada vez que después de dormirme a punta de lágrimas, volvía a despertarme y al instante caer de nuevo en cuenta del espantoso e irreversible suceso.
Entonces esa inmensa tristeza me invadía de inmediato imposibilitándome de hacer cualquier otra cosa que no fuera llorar, llorar, llorar y llorar interminablemente y hasta quedar exhausta, la gran falta y ausencia de mi hijo.
Lloré cada día, varias veces en un mismo día, durante dos años hasta que poco a poco el llanto se iba reduciendo, transformándose, convirtiéndose en un inmenso e íntimo dolor que llevo y llevaré siempre conmigo.
La falta de mi hijo es infinita, su ausencia es dolorosa y jamás, jamás aceptaré este hecho.
Es totalmente ilógico, falto de sentido, es la movida más sucia, más injusta y más cruel que la vida le juega a una persona.
Y por eso es que aún lloro tu ausencia mi Johan y sé que lo haré por el resto de mis días si no exteriormente, en lo más profundo de mi ser.
¡Jamás te olvidaré mi amado niño!
Comenzabas los jueves de ese tu último semestre de primavera a las 8.00 en punto, matemáticas D, una pausa de 5 minutos y seguías con esa materia hasta las 9.55, directamente encuentro con el mentor, hasta las 10.15.
Luego nada, hasta las 12.00 cuando tenías laboratorio de física y biología cada dos semanas hasta la 13.30 y por último laboratorio de química de 13.40 a 15.10.
Me pregunto qué harías en tus pausas, tu papá y yo en el trabajo...
Aún tengo tu horario, de ese tu último año, de mayo, cuando sólo te quedaban unas pocas semanas y uno o dos exámenes para terminar tu segundo año de bachillerato y las tan bien merecidas vacaciones.
¿Para qué todo?
Bastante maduro e independiente para tus 18 años.
Eras muy responsable y cuidabas muy bien de tus estudios sin que tuviéramos que decirte nada. Todo, desde la levantada, la que ya no cuidábamos nosotros hacía rato, hasta tus tareas, los exámenes, tus clases de música, el deporte y tu participación en el consejo político de los jóvenes.
Eras estructurado y planeabas lo que tenías que hacer, lo apuntabas en pequeñas listas donde ibas tachando lo que ya habías hecho.
Lo veía yo en los papeles donde tenías apuntado lo que harías.
Los que tenías para el colegio y para tus actividades extraescolares.
¿Para qué?
¿Para qué toda esta responsabilidad, para qué todos esos estudios, para qué quemarte las pestañas con las tareas, los estudios, los exámenes durante todos esos años, para qué todo, si en un segundo el cruel destino te privó de todo?
Te privó de tus sueños, de tus planes, de tus lecturas, de tu música, de tus amigos, de tus comidas, del cine, del deporte, de todo lo que un joven sano, enérgico y lleno de vida y entusiasmo hace, planea y piensa llevar a cabo, al igual que tus futuros planes de estudiar medicina...
Cuántas veces me pregunto por qué tú, por qué tú mi Johan, por qué nosotros...
Qué sentido tiene todo esto, qué sentido tiene la vida.
Qué ilógico, qué cruel, qué falto de sentido es todo...
Para mí se acabó el mundo, hace diez años, después de esa terrible noche, todo se volvió ilógico, incomprensible, sin sentido.
Que el mundo siguiera, que el sol brillara y los pájaros trinaran, que la gente se riera, que siguiera la televisión, la radio, que las cosas funcionaran.
¿Cómo podía seguir el mundo si mi hijo ya no era parte de él?
Para mí todo se paró.
Para mí no había más sol ni más música, no había más risas ni sonrisas, todo era dolor, vacío, una enorme presión en el corazón cada vez que después de dormirme a punta de lágrimas, volvía a despertarme y al instante caer de nuevo en cuenta del espantoso e irreversible suceso.
Entonces esa inmensa tristeza me invadía de inmediato imposibilitándome de hacer cualquier otra cosa que no fuera llorar, llorar, llorar y llorar interminablemente y hasta quedar exhausta, la gran falta y ausencia de mi hijo.
Lloré cada día, varias veces en un mismo día, durante dos años hasta que poco a poco el llanto se iba reduciendo, transformándose, convirtiéndose en un inmenso e íntimo dolor que llevo y llevaré siempre conmigo.
La falta de mi hijo es infinita, su ausencia es dolorosa y jamás, jamás aceptaré este hecho.
Es totalmente ilógico, falto de sentido, es la movida más sucia, más injusta y más cruel que la vida le juega a una persona.
Y por eso es que aún lloro tu ausencia mi Johan y sé que lo haré por el resto de mis días si no exteriormente, en lo más profundo de mi ser.
¡Jamás te olvidaré mi amado niño!
måndag 25 maj 2015
HOY 25, MAÑANA 26 DE MAYO...
HACE DIEZ AÑOS
Hace diez años hoy vivías aún, habías ido a la escuela, habías tenido el concierto de tu clase de música donde tocaste la guitarra y cantaste, estabas aún lleno de vida.
Hace diez años hoy mi Johan, nunca nos hubiéramos imaginado este cruel destino que nos acechaba, que nos esperaba, sin avisos, sin rodeos, para darnos al día siguiente el zarpazo definitivo.
El vuelco que tu falta daría a nuestras vidas y que nos dejaría sobreviviendo este enorme vacío, aún nos golpea con la misma fuerza. Este vacío que pesa y que ha presionado y sigue presionando nuestros corazones tantas mañanas. Que lo seguirá haciendo mientras nosotros sigamos con vida.
Qué enormes fuerzas se necesitan para levantarnos cada mañana. Hemos aprendido a soportar el dolor de otra manera, pero siempre está ahí.
Mientras nosotros vivamos tú seguirás vivo, en nosotros y en nuestros recuerdos.
Hace diez años hoy vivías aún, habías ido a la escuela, habías tenido el concierto de tu clase de música donde tocaste la guitarra y cantaste, estabas aún lleno de vida.
Hace diez años hoy mi Johan, nunca nos hubiéramos imaginado este cruel destino que nos acechaba, que nos esperaba, sin avisos, sin rodeos, para darnos al día siguiente el zarpazo definitivo.
El vuelco que tu falta daría a nuestras vidas y que nos dejaría sobreviviendo este enorme vacío, aún nos golpea con la misma fuerza. Este vacío que pesa y que ha presionado y sigue presionando nuestros corazones tantas mañanas. Que lo seguirá haciendo mientras nosotros sigamos con vida.
Qué enormes fuerzas se necesitan para levantarnos cada mañana. Hemos aprendido a soportar el dolor de otra manera, pero siempre está ahí.
Mientras nosotros vivamos tú seguirás vivo, en nosotros y en nuestros recuerdos.
lördag 11 april 2015
A MARGARITA DEBAYLE Y A JOHAN SIGFRIDSON
Recitábamos juntos, tú mi niño y yo, este hermoso poema...
cada vez que yo iba a recogerte del "fritids", el jardín infantil. Tu papá te dejaba por la mañana y yo te recogía por la tarde. Tenías entonces 5-6 años.
Yo te lo había leído en casa, muchas veces, y luego, para que nos fuera más divertido el camino a casa la recitábamos juntos. Varios días, al comienzo yo empezaba cada frase y tú la terminabas:
Margarita está....decía yo y tú completabas: linda la mar y el viento...
Así, todo el poema hasta que con el tiempo, ya te lo sabías de memoria y lo recitábamos todo juntos, no te cansaba, a mí tampoco, te gustaba mucho, y a mí también, escuchar tu vocecita recitando este hermoso poema del nicaragüense.
Margarita está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:

Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.
Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso de papá.
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».
La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».
Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que cortar?.
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar».
Y ella dice: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».
Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».
La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».
Viste el rey pompas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
* * *
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.
cada vez que yo iba a recogerte del "fritids", el jardín infantil. Tu papá te dejaba por la mañana y yo te recogía por la tarde. Tenías entonces 5-6 años.
Yo te lo había leído en casa, muchas veces, y luego, para que nos fuera más divertido el camino a casa la recitábamos juntos. Varios días, al comienzo yo empezaba cada frase y tú la terminabas:
Margarita está....decía yo y tú completabas: linda la mar y el viento...
Así, todo el poema hasta que con el tiempo, ya te lo sabías de memoria y lo recitábamos todo juntos, no te cansaba, a mí tampoco, te gustaba mucho, y a mí también, escuchar tu vocecita recitando este hermoso poema del nicaragüense.
Margarita está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:
Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita, como tú.
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita, como tú.
Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.
Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso de papá.
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».
Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que cortar?.
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar».
Y ella dice: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».
Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».
La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».
Viste el rey pompas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
* * *
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.
A mi Johan, allí donde estés niño mío, lo seguimos y lo seguiremos recitando juntos...
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