Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

måndag 29 januari 2024

37 AÑOS MAÑANA MI NIÑO, 30 DE ENERO DE 2024

 CUMPLIRÍAS 37 AÑOS MAÑANA...

Dieciocho años ganados y felizmente compartidos. Ahora 19 tristemente perdidos.

¿Qué harías ahora Johan? ¿Serías médico como estabas pensando a tus dieciocho? Te encantaban los niños, me pregunto si tendrías, cuántos tendrías, cómo serían, dónde vivirías... tantas preguntas que quedarán sin repuesta.

Cuánto quisiera poder abrazarte muy, muy fuerte y decirte ¡Feliz cumpleaños mi adorado Johan!

Te seguríamos regalando libros, como siempre pedías.

Te recuerdo mucho y tantos momentos juntos, toda una vida de dieciocho años compartida, muy triste que haya sido tan corta, el vacío y el hueco que ha quedado en mí no se puede llenar.

Para nadie la felicidad es duradera o eterna, los momentos felices son ráfagas que hay que aprovechar al máximo, al vuelo, pero para los padres que han perdido un hijo amado, esas ráfagas son aún más escasas y cortas, ni siquiera se piensa en aprovecharlas, se dan a momentos aunque no a plenitud, como antes.

Sé que te gustaría que fuéramos felices, sé que te entristecería vernos sufrir aún por tu ausencia, pero no es fácil mi niño, es una ardua tarea por la que tenemos que esforzarnos día a día. Tu enorme ausencia no ha sido, es, ni será fácil de llenar, sin embargo tratamos. Unos días son peores que otros, pero tratamos de seguir adelante.

Muchas veces recordamos tu padre y yo cosas que decías, cuando aprendías a hablar ambas lenguas y nos hace reír, entonces te tenemos con nosotros de nuevo por unos instantes.

Hace un par de días me contó Peter un sueño que tuvo contigo. Bastante simbólico, sobre tu ausencia, triste, muy triste. Yo sueño varias veces contigo y entonces también, en ese mundo maravilloso de los sueños estás conmigo, a veces pequeño, a veces ya el joven que se estaba convirtiendo en hombre. Esa sensación en ocasiones dura lo que dura el sueño pero otras puede permanecer varios días, ya sea tranquilizante o angustiante.

Han pasado muchas cosa en el mundo mi niño, y ahora mismo no es el mejor de los mundos, pero aún así me gustaría que estuvieras aquí, con nosotros. 

Y allí, en esa estrella donde estés recibe todo el amor de tus padres que siempre te llevan contigo. Un largo y fuerte abrazo mi niño.

Tu estrella, siempre conmigo. 


¡ Feliz cumpleaños!