39 AÑOS 30 DE ENERO DE 2026
FELIZ CUMPLEAÑOS MI NIÑO AMADO
El tiempo pasa y ya tendrías 39 años.
No es verdad que el tiempo cura todas las heridas.
Porque no hay herida más mortal aunque se viva, más dolorosa y eterna, que la pérdida de un hijo que se ha tenido, cuidado, enseñado, amado, y eso, eso no se cura jamás.
Se aprende, tal vez, a convivir con ella, con esa cruel y constante herida, pero no desaparece nunca.
Tu ausencia me acompaña, la llevo conmigo y está presente en la tristeza y en la alegría. Esa ausencia y esa tristeza hoy día se lleva en silencio, nadie quiere oír a una persona triste y muchas veces tampoco se encuentra el momento apropiado. "Se tiene que ser fuerte, se tiene que "superar", se tiene que olvidar". Sólo tu papá y yo, los dos, podemos dar rienda suelta a nuestra tristeza, a nuestro dolor, a nuestra pérdida. No se puede olvidar ni ser del todo feliz cuando se ha perdido un hijo, un futuro, y eso, creo que sólo quien lo haya vivido lo puede entender.
No quiero estar triste ahora, quiero volver a sentir toda esa alegría que nos diste desde el primer segundo que llegaste a nuestro mundo y desde que te tuve en mis brazos. Nunca olvidaré esa sensación, esa ternura, esa alegría. Llenaste mi vida apenas te sentí y como un sol, calentaste ese frío invierno de 1987.
Todos esos momentos compartidos, día tras día, mes tras mes, año tras año, sembrando y abonando un campo de hermosos recuerdos que hoy día aún seguimos cosechando tu papá y yo.
Pero Johan, mi niño querido, cuánto quisiera tenerte de nuevo y volver a compartirlos.
No pienses que te olvidamos, jamás, jamás, jamás. Muchas veces, la única forma de no derrumbarnos es hacer que olvidamos, ocupar o distraer la mente en otras cosas como en lo que pasa en este mundo, que no es nada halagador. Cómo conversaríamos y comentaríamos juntos este mundo. Tú que siempre estuviste interesado en todo, curioso y ávido de conocimiento. Pero tú sabes Johan, que a veces lo comento contigo, como si estuvieras conmigo, a mi lado, tú lo sabes.
Porque hoy día eres tú aún quien me da esa fuerza para seguir adelante. Te veo y oigo decir mami, no estés triste y sé muy bien qué triste te haría el saber que tú fueras la causa de esa tristeza.
Hace unos días comimos nachos tu papá y yo. Brindamos por ti mi niño, por ti, que te gustaban tanto.
En tu cumpleaños te compraría libros y tal vez una bonita camisa o un suéter que te abrigara bien en este frío invierno de 2026.
Siempre contigo
Tu estrella, esa que me regalaste en la Navidad de 2001, siempre acompañándome.
El muñequito de Navidad (el de la derecha) que hicieste en la guardería.
Ya ves mi niño, siempre conmigo.



