Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

fredag 24 december 2021

PARA MI QUERIDO NIÑO UNA FELIZ NAVIDAD

 QUERIDO NIÑO MÍO

En el vagón del tren tu primer viaje a España, Madrid y Sevilla

En nuestro piso de Örebro, en Jakobsgatan, tu fascinación: los libros, yo aspiraba, tú "leías"

Con tu abuela en su segunda visita a Suecia, Örebro

Con tu primo Miguel, la última Navidad física que pasaste con nosotros

Nos tomaste esa foto, con tu papá y mi amiga Mónica, nuestra última Navidad en Örebro

Con Peter, tu papá, el día de fin de curso en Örebro


  
 






Y la hermosa estrella de Navidad que me regalaste y que cada Navidad me acompaña.


Te encantaba la Navidad, me ayudabas a poner los adornos y arreglabas la casita de Navidad que te dimos, esa que compramos juntos, Peter tú y yo en una feria de Navidad en Estocolmo, en el casco antiguo. Aún la tengo.
Le ponías algodón, como nieve y los tomtecitos o mini papa noeles suecos.
La ponías siempre en la ventana de tu habitación. 
Cuando empezaban las tardes de invierno, estas cuando a las tres y media ya oscurece, me ayudabas a prender las velitas cuando estábamos en casa.
¿Sabes Johan? Ahora hay velas de led, con pilas, algunas son muy bonitas, de cera dura y dan una luz cálida. Lo bueno de esas es que se pueden poner en cualquier lugar y no causan incendios, además algunas tiene timer y se prenden y apagan solas, brillan 6 u 8 horas, te encantarían. 
Estuve varios años sin poner nada de Navidad, solo tu estrella, hasta que tu prima Natalia, Nata, me vino a visitar la Navidad de 2018 y 19, entonces saqué de nuevo los adornos navideños. 
Peter se apareció con un arbolito precioso y lo adorné. 
Al año siguiente lo mismo. Etás constantemente conmigo cuando hago ahora de nuevo todo esto, lo disfrutabas tanto.
Trato de aplacar el dolor de tu ausencia física pensando y sintiendo que si estuvieras aquí, me ayudarías y lo disfrutarías.
Johan mío, has estado conmigo desde que te llevaba en mí, cada día, cada semana, cada mes y año de tu corta vida.
Ahora te llevo constantemente otra vez de nuevo en mí y así será hasta que yo también me vaya.
¡Feliz Navidad mi hermoso, cariñoso y querido hijo!