SE LEVANTA...
Esa a la que le toca, a la que le toca hacer muchas veces como que sigue viviendo como si nada hubiera pasado, no porque quiera, porque le toca, porque si recordara todo el tiempo la cruel triste y terrible tragedia, no podría sobrevivir. La otra, la verdadera yo, se queda en la cama, se queda pensando en uno de los sueños, recordándolo, tratando de revivirlo, de sentirlo gota a gota.
Yo, que sueño mucho, que generalmente recuerdo los sueños, que me condicionan el día, que me predisponen, soñé que había soñado.
Soñé que les contaba el sueño a Johan ya de 18 años y a Peter y luego, depronto estaba yo de nuevo en el sueño soñado. Johan pequeñito, de unos tres años, estaba sentado en el piso, no sé dónde, con una camisetica blanca y no sé por qué parecía con frío, entonces lo levanté, le pasé las manos por su carita, para secarla, estaba húmeda y con palabras cariñosas lo abrazaba y lo besaba, lo abrazaba fuertemente y él a mí.....Y es esa sensación, tan gratificante la que quisiera atrapar de nuevo por largo tiempo, es por eso que no quisiera levantarme, para que las trivialidades del día no me lo arrebaten. Luego vienen recuerdos del otro sueño, bastante raro, con Gela, que yo me iba a trabajar, un barco me recogía, era de noche y se veía una luz fuerte detrás del barco, vi la sombra de un cachalote y se lo dije a Gela, uyy mira, hay un cachalote.....pero me embarqué y ya allí no pasó nada o sí pasó pero nada que tuviera que ver con el cachalote y nada que valga la pena contar aquí...sueños.
Me pregunto si esas dosis de dopamina y esas otras hormonas que dicen ser tan importantes para nuestro bienestar síquico y emocional se pueden recibir o producir también por sueños, porque sé que en estos sueños, cuando los he tenido, me siento muy bien y cuando me despierto tengo esa sensación de verdaderamente haber estado, sentido o hablado con mi querido hijo. Pueden durar un tiempo y a pesar de la dura realidad del despertar me han hecho sentir mejor, pueda ser que los neurólogos o los investigadores ya hayan hecho experimentos con esto, no lo sé. En todo caso sé que me hacen sentir bien y que apaciguan un poco esa inmensas y angustiosas ganas que me dan a veces de querer abrazar y sentir a Johan como antes.