Cada vez que me acuesto, cada noche, uno de los mejores momentos del día, pienso en ti, y pienso en ello.
La cama calentita, la luz tenue, suficiente para poder leer y siempre con un buen libro, me siento agradecida por poder disfrutar de esos minutos, a veces horas, antes de dormir, no sin pensar y sentir por aquellos que no lo tienen.
Cada noche te leíamos, a veces tu papá, a veces yo, te encantaba, y apenas aprendiste a leer solito, tuviste siempre un libro contigo.
Leías mucho cada noche y tuviste igualmente la suerte de poder disfrutar de una buena cama, de buena luz y de libros para satisfacer tu avidez por la lectura, de abrazos, de besos y de cariñosas buenas noches.
Pudieras haber sido otro niño, otro sin esa suerte, como hay tantos en el mundo.
Qué hace que unos sí puedan gozar de comodidades y afecto, los más privilegiados, y otros no?
Algunos, lo sabemos gozan tan sólo de comodidades, otros de afecto, otros de nada.
En tus 18 años de vida Johan mío, fuiste uno de esos privilegiados. Eras consciente y sentías empatía por los necesitados.
Muchas veces tomamos las cosas, la vida, de contado, no pensamos que son privilegios, que igual podríamos ser esos otros, esos que nada tienen.
Pienso sobre todo en los niños, esos niños que pasan frío, que duermen en las calles, bajo puentes, en asfaltos duros y fríos sin una cobija, sin una almohada donde enjugar su llanto, sin una voz afectuosa que les diga buenas noches.
Hay cada vez más de ellos en el mundo, traumatizados muchos además por guerras, por heridas en el cuerpo y en el alma, tal vez imposibles de curar.
Qué será de ellos?
Pienso en ti, mi niño y pienso en ellos.
Quisiera que este nuevo año hiciera más conscientes a todos aquellos causantes de los destinos de estos niños, de estos niños que serán el futuro, si es que llegan.
Tú, hijo mío llegaste tan sólo a tus 18. Tu destino fue corto, sé que de haber tenido otro más largo, habrías escogido algo para poner tu granito de arena ayudando a aliviar el dolor y la tristeza de los necesitados. Ahora eres mi estrella y la estrella de muchos otros.

