Hoy se ha conmemorado la catástrofe de julio, este verano, en Utöya, Noruega.
Creo que han sido 77 jóvenes los que han perdido la vida de una manera incomprensible, imperdonable.
No he visto ni oído todo, no he tenido fuerzas, el dolor y la tristeza se apoderan de mí y las lágrimas cálidas y saladas vuelven a correr por mis mejillas.
Setenta y siete padres que están pasando y sintiendo por lo que yo he pasado. La terrible pérdida de un hijo sano, de un hijo joven lleno de vida, de amor, de ideales, de futuro...
Sentir el vacío enorme al entrar a casa. No oír más su voz, su risa, su música...
No verlo sonreír, levantarse, jugar fútbol...
Y luego recordar....recordar su voz,su risa, su música.
Recordar su sonrisa, sus gestos, movimientos...
Qué difícil encontrarle un sentido a la vida. Qué es la vida? Quiénes somos? Qué hacemos en este mundo? Para qué vivimos cuando nos han quitado la razón de vivir?