Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

lördag 31 december 2011

QUÉ FALTA ME HACES JOHAN

El tiempo sigue pasando, no se detiene ante nada ni ante nadie. Sin embargo para mí se paró el tiempo cuando me dieron la terrible noticia. Para mí dejó el sol de brillar, el hambre y la sed desaparecieron, la sonrisa se borró de mis labios y la risa no era más que un imposible. He soñado contigo varias noches, anoche uno algo largo, donde te veía tan clara y vivamente, donde te sentí, te abracé y besé y donde tú tan tiernamente, como lo hacías de verdad, me besabas y abrazabas. Qué chico y qué joven dulce y tierno eras Johan, por eso es que me haces una falta enorme. Cada año nuevo nos abrazábamos, besábamos y nos deseábamos un feliz año. Para mí ya no existe la felicidad entera, tu constante vacío que trato de llenar y de no demostrar, es lo que me llena, es tu vacío el que ocupa mis pensamientos, tu recuerdo que me llena de vacío.....no existe forma de explicar esta tristeza, cada vez má difícil de expresar externamente, ante el mundo, cada vez más inaceptable para mi alrededor. Nadie quiere oír tristezas ajenas, nadie que no haya perdido un hijo, un hijo tan querido, que daba compañía, alegría, cariño, amor, puede saber cómo se siente. Ya no cuento tus sueños, ya hablo cada vez menos de ti. Son muy pocas las personas con las que aún puedo hablar de ti. Ya sólo encuentro breves respuestas, sonidos que murmuran ...y tú aún sigues hablando de él...no haces más que idealizar...ya olvídate de eso...es el pasado...
Qué terrible triste soledad, no la de estar sola, sino la de no poder compartirte con la gente o el sentir que a la gente le cuesta oír hablar de ti. Este nuevo año 2012, yo aquí en Nueva York, donde estuviste en varias ocasiones conmigo y tú, dónde estás...
Este nuevo año en el que en enero tendrías 25 años...será un año más sin ti. Te fuiste en los mejores años de tu vida hijo mío, cuando tenías todo el mundo por delante. Y es duro no verte más y no haber conocido tus hijos, mis nietos...
Qué sentido tiene la vida, qué sentido toda esta vida troncada sin futuro...
Llegará otro nuevo año, yo pensaré en ti y saludaré este nuevo año junto contigo. Y así será año tras año, cada nuevo año tu vacío me llenará y yo llenaré este, tu vacío, contigo. Te quise con todo mi ser Johan y lo seguiré haciendo hasta que yo misma deje de existir. Si volvieras a nacer ahora mismo niño mío, volvería a quererte de igual forma y mucho más. Te llevo siempre conmigo!

lördag 17 december 2011

TE LLEVO CONMIGO ESTA OTRA NAVIDAD

Anoche soñé contigo Johan querido. Fue la fiesta de despedida de semestre y de navidad de nuestra escuela. No tenía muchas ganas de ir pero como tal vez sea la última - los políticos han decidido cerrar la mejor escuela de Skövde - ...fui.
Mi compañero de mesa, además de algunos colegas que ya me conocen, fue el esposo de una profesora para niños más pequeños que necesitan personal especial que los ayude.
Un hombre mayor, pensionado ya y con empresa propia que sigue manteniendo.
Como siempre se pasa la conversación a temas más personales y me preguntó si tenía hijos. No sabía qué decir, mentir? Le dije cortamente que tuve uno, esperando que parara ahí. La curiosidad del hombre era cada vez mayor y a pesar de que le dije que prefería no hablar de eso en esos momentos, no pudo dejar de interrogarme. Me dijo que le parecía muy interesante pues si a él, que hasta ahora le ha sonreído la vida, le llegase a pasar algo parecido, tiene una hija capitán de vuelo o piloto, le parecía importante escuchar cómo una persona puede seguir viviendo después de algo tan terrible.
A mí también me lo parece todavía, ni yo entiendo cómo sigo viviendo...
No pienso escribir todo lo que hablamos pero al final me fui bastante temprano a casa y no me quedé para el baile...
La conversación me trajo a ti a mis sueños... Te soñé de 4 o 5 años. Estabas en la cama y yo te decía - corazón mío, no voy a trabajar tanto, quiero estar más tiempo contigo...- y tú me abrazabas. Luego te cargaba yo y tú ponías tus piernecitas alrededor de mi cintura, así como tantas veces te cargué, así como los chimpancés se enrrollan cuando los cargan...
Fue más largo el sueño. Estaba luego en Örebro con Peter y vimos que la puerta a nuestro antiguo apartamento, ese donde naciste y viviste tus primeros años, estaba abierta. Entramos y nos invadió una tristeza enorme porque ya nos habíamos mudado de allí pero habíamos dejado algunas cosas. En tu cuarto, en una silla unos juguetes... yo los cogía y me decía, cómo pude haber dejado esto aquí?
Queda sólo la sensación. La sensación de haberte visto, abrazado, sentido...y el gran vacío al despertar.
Qué dura la levantada, después de obligarme a hacerlo, siento que me desdoblo, así como en el cine, como si una María Clara se quedara en la cama, se quedara allí para siempre, dormida, soñando, no pensando en esta triste y cruel realidad y la otra, la que se desdobla la que se levanta impelida por un no sé qué.....viviendo o sobreviviendo sin futuro, la que sigue viviendo esta comedia humana.....
Vacío, tristeza, desolación...
Mañana viajo a Long Island y te llevo conmigo. A veces, a pesar de que sé que me hace daño, me imagino que de verdad estás conmigo y que de verdad viajas conmigo, para sentir por unos segundos de engaño esa felicidad y emoción que sentía al hacer cosas contigo...
Si estuvieras aún Johan ... mi vida no sería esta veleta sin rumbo ni sentido.