Anoche soñé contigo Johan querido. Fue la fiesta de despedida de semestre y de navidad de nuestra escuela. No tenía muchas ganas de ir pero como tal vez sea la última - los políticos han decidido cerrar la mejor escuela de Skövde - ...fui.
Mi compañero de mesa, además de algunos colegas que ya me conocen, fue el esposo de una profesora para niños más pequeños que necesitan personal especial que los ayude.
Un hombre mayor, pensionado ya y con empresa propia que sigue manteniendo.
Como siempre se pasa la conversación a temas más personales y me preguntó si tenía hijos. No sabía qué decir, mentir? Le dije cortamente que tuve uno, esperando que parara ahí. La curiosidad del hombre era cada vez mayor y a pesar de que le dije que prefería no hablar de eso en esos momentos, no pudo dejar de interrogarme. Me dijo que le parecía muy interesante pues si a él, que hasta ahora le ha sonreído la vida, le llegase a pasar algo parecido, tiene una hija capitán de vuelo o piloto, le parecía importante escuchar cómo una persona puede seguir viviendo después de algo tan terrible.
A mí también me lo parece todavía, ni yo entiendo cómo sigo viviendo...
No pienso escribir todo lo que hablamos pero al final me fui bastante temprano a casa y no me quedé para el baile...
La conversación me trajo a ti a mis sueños... Te soñé de 4 o 5 años. Estabas en la cama y yo te decía - corazón mío, no voy a trabajar tanto, quiero estar más tiempo contigo...- y tú me abrazabas. Luego te cargaba yo y tú ponías tus piernecitas alrededor de mi cintura, así como tantas veces te cargué, así como los chimpancés se enrrollan cuando los cargan...
Fue más largo el sueño. Estaba luego en Örebro con Peter y vimos que la puerta a nuestro antiguo apartamento, ese donde naciste y viviste tus primeros años, estaba abierta. Entramos y nos invadió una tristeza enorme porque ya nos habíamos mudado de allí pero habíamos dejado algunas cosas. En tu cuarto, en una silla unos juguetes... yo los cogía y me decía, cómo pude haber dejado esto aquí?
Queda sólo la sensación. La sensación de haberte visto, abrazado, sentido...y el gran vacío al despertar.
Qué dura la levantada, después de obligarme a hacerlo, siento que me desdoblo, así como en el cine, como si una María Clara se quedara en la cama, se quedara allí para siempre, dormida, soñando, no pensando en esta triste y cruel realidad y la otra, la que se desdobla la que se levanta impelida por un no sé qué.....viviendo o sobreviviendo sin futuro, la que sigue viviendo esta comedia humana.....
Vacío, tristeza, desolación...
Mañana viajo a Long Island y te llevo conmigo. A veces, a pesar de que sé que me hace daño, me imagino que de verdad estás conmigo y que de verdad viajas conmigo, para sentir por unos segundos de engaño esa felicidad y emoción que sentía al hacer cosas contigo...
Si estuvieras aún Johan ... mi vida no sería esta veleta sin rumbo ni sentido.