Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

tisdag 12 april 2011

LOS PAJARITOS TRINAN...


Es hermoso, ya lo sé. 
Salir de un largo, frío y oscuro invierno sin sol, sin luz, sin pájaros, sin nada, y luego ir entrando en una nueva primavera con pajaritos trinando en la madrugada...
Sin embargo, ¡qué dolor! 
Jamás lo olvidaré, la primera madrugada que salimos del hospital, donde Johan estaba, pasamos toda la noche allí, o el resto de la terrible noche.
Amanecía, serían las cuatro de la madrugada cuando salíamos, el 27 de mayo de 2005, vueltos nada y ya había luz, esa suave luz tenue, ya casi cálida de las madrugadas primaverales y entonces oí los pajaritos, el dolor me partió, esto, que yo estaba oyendo, viendo y sintiendo, mi dulce hijo no lo volvería a sentir jamás. 
Dentro de todo lo ilógico, de aún no comprender del todo que nuestro hijo había dejado de existir, vienen golpes de realidad tremendos que en cierto modo te hacen consciente de ello aunque no lo quieras aceptar, aunque no lo llegues a aceptar jamás.
Las primaveras y veranos me traen tantos recuerdos, recuerdos de nuestra casa en Nya Hjärsta, en Örebro, con un gran jardín con árboles frutales y erizos, a Johan le encantaban los erizos...
Sé que Johan fue feliz allí, sé que le encantaba estar afuera y mecerse con Helena en la hamaca, sé que le encantaba comerse las frambuesas, sé que les buscaba comida  a los erizos, sé que una vez metió en casa y cuidó un pichón de urraca, le puso Pichín, como el pájaro de Heidi...
Mi dulce Johan, cuánto quisiera yo recordarte sin dolor, pero no puedo, todavía me duele todo, todavía me parece tan ilógico, tan injusto, tan cruel, me lo parecerá toda la vida. Pero te llevo conmigo dulce niño, trato de ver todo para ti, de sentir todo para ti. 
Todo lo que cambia me hace pensar en ti, por eso, los cambios de estaciones me ponen triste....




söndag 10 april 2011

ERAS UN BÚHO....

Estamos tristes. La verdad, tengo yo ahora mismo varios motivos para estar muy triste, aunque cuando pienso en nuestro destino, lo demás pasa un poco a segundo plano...
Hablamos hasta hace poco y hace bien, alivia un poco el dolor. Mañana es hora de nuevo... de ir a hacer lindo el lugar donde estás......donde no deberías estar.
Ir allí me parte el alma, ver tu nombre donde tampoco debería estar puesto, creo que el destino se equivocó o nos jugó una mala pasada. Pero lo hago porque quiero acompañar a tu papá.
Yo te tengo conmigo en todas partes y prefiero no tenerte allí, no encontrarte allí, yo te quiero encontrar aquí, donde mí y adondequiera que yo vaya, menos allí.
Creo que la única manera de sobrevivir es el engaño, el tratar de no pensar y en cierto modo de seguir como si aún estuvieras, tal vez es por eso que me cuesta tanto ir allí, porque allí está muy claro,allí no hay cabida para engaños, allí la realidad me golpea cada vez....
Hoy hablamos de ti Johan, estuviste con nosotros, pensamos que ya hubieras terminado tus estudios universitarios y  que ya tendrías una carrera, una profesión, nos preguntamos qué habrías sido. Estabas ya mirando en los folletos de las universidades, pensabas en la medicina.....Duro trabajo te hubiera esperado niño mío.
Pasó el tiempo y seguíamos hablando, a ti también te gustaba quedarte hasta tarde. Yo te decía que eras un buhíto. A veces me preocupaba mucho...., el que no durmieras suficiente. Será que esas cosas también se heredan?
Yo tenía una tarea que terminar, pero con qué ánimos..., con qué cabeza... y a pesar de que no tengo sueño, no puedo concentrarme en otra cosa, tampoco tengo fuerzas, no puedo dejar de pensar en ti.
Al irse tu papá, me acordé del último momento en que nos despedimos, a veces me causan angustia  de separación las despedidas, además de tristeza. No sé quién dijo que despedirse es morir un poco...así es.
Vivir, sobrevivir.... despedirse, morir...
Buenas noches buhíto mío. Vamos ya a dormir.

söndag 3 april 2011

SINTIENDO ESA AUSENCIA...

Creo que mi vida, desde que dejé Colombia, está hecha de encuentros y despedidas. Las despedidas conllevan ese sentimiento de ausencia.
Hay despedidas llenas de esperanza, de espera por el nuevo reencuentro. Hay otras, que nunca se pudieron dar, que no se alcanzó, a las que no se nos dio nisiquiera la oportunidad... 
Esas, que nos toca hacer por cuenta propia y que en cierto modo nunca terminan...esa ausencia es infinita.

En 1999, decidimos encontrarnos todos los que pudiéramos, de la familia, en casa de Ángela, en Long Island, para recibir allí el nuevo año, el famoso milenio.....
Alli estuvo mi papá, quien le regaló a Johan, que sabía le encantaban los libros, una antología de cuentos de Edgar Allan Poe. A mí las Obras poéticas de Lope de Vega.
No sé por qué,  porque no soy mucho de leer poesía. Me gusta tan sólo la "poesía natural", no esa poesía rebuscada, de buscar palabras sólo por hacer que rimen..... , pero acertó, porque me encantan varias de sus poesías.
Me gustan mucho algunos poetas, no tantos, sólo  esos que, a mi gusto, escriben del corazón y de una manera natural y sencilla.
Entre algunas de las Rimas de Lope de Vega hay un soneto que me gusta mucho.
Imanol lo canta cambiando algunos pocos detalles y el resultado es "Ausencia", no hay persona que quede sin sentir algo.

Ausencia
Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma, y ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;
arder como la vela y consumirse
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;
hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada, sobre fe, paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;
creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma y en la vida infierno.
Lope de Vega
(1562-1635)

LA ESPERANZA......












La esperanza

La esperanza es lo último que se pierde, para aquellas personas que aún la puedan tener o para esos casos en que todavía la haya. Pero, qué hago yo.
Se me ha negado hasta ese último tronco en mar abierto.
Hay hechos decisivos, mortales, por eso para mí no hay esperanza. Esperanza, de qué. Para mí todo es triste. Triste, porque tú, hijo mío no estás y sé que ya nunca volverás.
Triste ver el sol salir, triste cuando se oculta, triste ver a los niños jugar y triste oír su llanto. Triste ver todas tus cosas y aún más triste el no verlas. Triste el verte constantemente en tus fotos, en mis sueños, en mi recuerdo,  te siento entonces tan real, pero imposible dejar de hacerlo.
Me rodeo de todo lo tuyo para tenerte siempre conmigo. Paso por donde pasabas, para sentir tu presencia.Como si el lugar que tú ocupabas conservara tu esencia, y te fuera a ver allí. Entonces te haces tan vívido que el dolor de tu ausencia me desgarra más aún.
POR QUÉ TÚ, por qué tú que eras tan sano, por qué tú que leías tanto, por qué tú que defendías a los débiles, por qué tú que a nadie hacías daño, por qué tú que llevabas siempre esa generosa y hermosa sonrisa a flor de piel, por qué tú que tenías tanto que dar y recibir en esta vida. Por qué tú, niño mío POR QUÉ TÚ.
Y por qué yo..., por qué nosotros... Dónde están las respuestas. Quién las tiene. Dónde está la lógica de la vida.
Todas, preguntas sin respuestas. Y sé sin embargo que me las haré el resto de mi vida.
Somos simples marionetas en manos del destino, de un destino cruel y caprichoso que al azar hace y deshace.
Es por esto que mi corazón tiene una herida, un hueco enorme imposible de llenar, donde la esperanza no tiene cabida y al que a veces le pongo compresas de amistad para aliviarlo, compresas de música para calmarlo, pero sé que nunca sanará.