18 CON NOSOTROS
Mañana, 30 de enero, cumplirías 30 años mi Johan.
Con tus fotos y todos tus recuerdos a mi alrededor lloro desconsoladamente una vez más tu larga y triste ausencia.Doce largos años sin ti, aún sobrevivimos Johan, no sabemos cómo.
Mis lágrimas aún no se han secado, creía que había aprendido a tratar de vivir sin ti, pero sé que me engaño, que me engaño constantemente y hoy, te he recordado más que nunca, he sentido tu ausencia como un vacío enorme y una soledad inmensa de ti.
Trato de llenar tu vacío en vano, trato de sobrellevar este profundo dolor sin causar molestia ni incomodar a quienes me rodean.
Este fuerte golpe no se pasa jamás, se podrá sobrellevar, pero nunca sobrepasar.
Sí recuerdo momentos de tu vida, a veces sola, o con tu papá, con una sonrisa en los labios, a veces hasta nos reímos de cosas que decías o hacías, pero es mayor el eterno dolor de tu ausencia. Después de esos momentos quedamos siempre silenciosos, apesumbrados, tu ausencia se hace tangible.
Puedo aparentemente llevar una vida normal, me puedo reír y puedo disfrutar de muchas cosas pero en el fondo de mí hay una sombra que se extiende y que me abarca, si no en este instante, en el próximo, o mañana, o pasado, dentro de una semana o un mes, una sombra de tristeza, de dolor, de ausencia, de añoranza, una sombra imposible de borrar ya que no estás más tú, el único que la podría hacer desaparecer.
¿Cómo se puede disfrutar al máximo de la vida, cómo reír a plenitud, cuando el corazón y todo nuestro ser queda herido de por vida? Al irte tú mi Johan se fue parte de mi ser y el resto de mi vida.
Desde el primer instante en que naciste, desde que te vi, te olí, te oí, te sentí, todo eso que llevo conmigo como si fuera este mismo instante, te convertiste en mi razón de ser y en lo más valioso de mi vida y a medida que ibas creciendo, crecía mi amor por ti y te convertiste en un gran compañero, inteligente, con humor, sensitivo y comprensible.
Te pienso mucho y hablo mucho contigo. Cuando viajo, cuando leo o veo algo interesante, cuando veo un buen programa, cuando escucho un concierto o música hermosa, cada vez que veo algo bonito, todo aquello que sé a ti te gustaba y que hacíamos juntos.
Viviste a plenitud, siempre tuviste algo que hacer, le sacaste provecho a tu vida. Cuánto más hubieras hecho mi Johan, cuánto más si este cruel destino no te hubiera acortado los años.
La Romanza andaluza de Sarasate que yo oía y a ti te gustaba. Melancólica, como estos momentos míos.

