... mi Johan, el que a veces camina por la calle, fuera de mi ventana. Podrías ser tú mi niño, el que al mirar en el espejo retrovisor, va sentado al volante con la gorra de invierno, en el semáforo, esperando el cambio de luz...
Podrías ser tú en tantos momentos y tantas veces que veo a un chico ...
Me ha pasado en muchas ocasiones, me pasó justo hoy, me sigue pasando y me pasará el resto de mi vida, lo sé, el verte y no verte. El enorme parecido así de lejos; entonces me viene todo de golpe de nuevo. Me invade la tristeza y siento tu enorme falta. Y de nuevo las preguntas, por qué? Por qué tuvo que pasar? Con qué sentido y por qué motivo?
Preguntas eternas de repuestas imposibles. Pienso entonces en tantos momentos, tantos recuerdos y no entiendo cómo es que aún sobrevivo. La vida ha perdido sentido para mí y trato de sobrevivir, haciendo otras cosas, confundiendo el cerebro, evitando en lo posible recordar, porque aún hoy día recordar es dolor.
A veces recordamos tu papá y yo momentos alegres o divertidos que nos infunden una sensación de calor, de alegría, lo triste es que al segundo nos concientizamos de tu ausencia.
Ahora vienen las navidades Johan, te gustaban mucho, no sabes cuánta falta me haces. La navidad, por cierto ya no es nada sin ti.
Te llevo siempre conmigo, en lo más profundo de mi ser.
Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...
onsdag 26 november 2014
söndag 12 oktober 2014
EN ESTOS DÍAS LLOROSOS DE COMIENZOS DE OTOÑO...
te pienso más que nunca mi Johan. 
No es soledad lo que siento. No estoy ni me siento sola. Me haces falta tú, hijo mío, mi soledad es tu ausencia.
Comienza un otoño tardío, y con él las castañas marrones, tus castañas, las hojas amarillas y la llovizna incesante.
Este tiempo me hace pensar aún más en tí y en tu falta Johan, mi querido Johan.
Cuántas veces he pensado, si tan sólo tuviera a Johan, si tan sólo tuviera a mi Johan de nuevo...
Nada es completo sin ti, nada, nada en absoluto.
Hace poco escuché en uno de los programas de la radio, Filosofiska rummet, donde se discuten temas filosóficos, una discusión sobre quién sufre más, si el que se queda, o el que se va. Un poco absurdo me pareció y me parece aún, ya que mientras no sepamos con certeza qué sucede después de la muerte, es siempre el que queda el que sufre. Y aún cuando haya quienes creen en un algo después de la muerte, sufren también, se sufre la pérdida y la ausencia de esa persona querida. De esa persona a quien no podremos mirar, ni nos mirará más, a quien no podremos abrazar, ni nos abrazará más, a quien no podremos hablar ni nos hablará jamás, aquí, ahora...
Uno de los participantes dijo algo que yo he sentido y dicho. Uno de los mayores sufrimientos es el dolor de saber que a la persona que se va, y naturalmente entre más joven y sano peor, como fue tu caso, hijo mío, se le arrebata de golpe todo aquello que hubiera podido hacer, experimentar y vivir. Se le priva de un futuro al que como todo joven tenía derecho. Se le priva de todo. Ya no escuchará más la música que le gustaba, ya no comerá los platos que le encantaban, ya no leerá más libros ni se encontrará con sus amigos, ni...
No es sólo el dolor mío, el dolor de los padres por no tener más ese hijo, el dolor de la ausencia, al que muchos llaman egoísmo, "lloras es el que ya no lo tienes contigo, no seas egoísta, déjalo ir"... Sí, porque ellos aún tienen sus hijos, qué fácil es hablar cuando el dolor es ajeno. Pero el dolor del que yo también hablo es el dolor de saber que ese hijo no tuvo oportunidad de seguir su vida, de realizarse, de hacer todo lo que de acuerdo a la ley natural y normal de la vida le hubiese sido permitido hacer. Y en eso estoy de acuerdo con el del programa. De hecho, creo que llegaron a la conclusión de que para todos, creyentes o no, era más doloroso para el que se queda. A pesar de que la conclusión era obvia, fue interesante escuchar los diferentes puntos de vista y de cómo a través de los años ha cambiado la actitud y el comportamiento del ser humano ante la muerte.
No es soledad lo que siento. No estoy ni me siento sola. Me haces falta tú, hijo mío, mi soledad es tu ausencia.
Comienza un otoño tardío, y con él las castañas marrones, tus castañas, las hojas amarillas y la llovizna incesante.
Este tiempo me hace pensar aún más en tí y en tu falta Johan, mi querido Johan.
Cuántas veces he pensado, si tan sólo tuviera a Johan, si tan sólo tuviera a mi Johan de nuevo...
Nada es completo sin ti, nada, nada en absoluto.
Hace poco escuché en uno de los programas de la radio, Filosofiska rummet, donde se discuten temas filosóficos, una discusión sobre quién sufre más, si el que se queda, o el que se va. Un poco absurdo me pareció y me parece aún, ya que mientras no sepamos con certeza qué sucede después de la muerte, es siempre el que queda el que sufre. Y aún cuando haya quienes creen en un algo después de la muerte, sufren también, se sufre la pérdida y la ausencia de esa persona querida. De esa persona a quien no podremos mirar, ni nos mirará más, a quien no podremos abrazar, ni nos abrazará más, a quien no podremos hablar ni nos hablará jamás, aquí, ahora...
Uno de los participantes dijo algo que yo he sentido y dicho. Uno de los mayores sufrimientos es el dolor de saber que a la persona que se va, y naturalmente entre más joven y sano peor, como fue tu caso, hijo mío, se le arrebata de golpe todo aquello que hubiera podido hacer, experimentar y vivir. Se le priva de un futuro al que como todo joven tenía derecho. Se le priva de todo. Ya no escuchará más la música que le gustaba, ya no comerá los platos que le encantaban, ya no leerá más libros ni se encontrará con sus amigos, ni...
No es sólo el dolor mío, el dolor de los padres por no tener más ese hijo, el dolor de la ausencia, al que muchos llaman egoísmo, "lloras es el que ya no lo tienes contigo, no seas egoísta, déjalo ir"... Sí, porque ellos aún tienen sus hijos, qué fácil es hablar cuando el dolor es ajeno. Pero el dolor del que yo también hablo es el dolor de saber que ese hijo no tuvo oportunidad de seguir su vida, de realizarse, de hacer todo lo que de acuerdo a la ley natural y normal de la vida le hubiese sido permitido hacer. Y en eso estoy de acuerdo con el del programa. De hecho, creo que llegaron a la conclusión de que para todos, creyentes o no, era más doloroso para el que se queda. A pesar de que la conclusión era obvia, fue interesante escuchar los diferentes puntos de vista y de cómo a través de los años ha cambiado la actitud y el comportamiento del ser humano ante la muerte.
söndag 17 augusti 2014
CONTIGO ALLÍ Y AQUÍ
Contigo en todas partes...
Johan mío, he vuelto de Colombia, de tu otra tierra. Decías que eras sueco y también colombiano. Te integraste a ambos países, a ambas culturas, a tus dos familias, a tus dos lenguas y costumbres sin el menor tropiezo.
Te hemos pensado mucho por allí y hablado de ti, especialmente el tío Rodo, con quien siempre me he sentido muy cercana.
Tus primas ya tienen hijos, la vida sigue su ritmo y su ciclo.
Agunas noches, me sentaba en el balcón, cuando todos dormían, sintiendo la misma suave y tibia brisa y bajo la misma luna que cuando lo hacíamos tú y yo, allí, hablando y comentando sobre todo. Ambos, al igual que tu padre éramos buhos, nos cuesta acostarnos temprano.
Aún ahora, cuando pienso en ti y te veo y oigo hablando y riendo, no puedo comprender ni aceptar que no estés más.
He aprendido a sobrevivir poco a poco sin tu presencia física. Con los años el dolor va cambiando y se va arraigando cada vez más fuertemente en lo más profundo de mí.
Creo, que toda persona que haya pasado por esto, con el tiempo se da cuenta que nadie más comparte este dolor tan profundo como algunos lo hicieron en los primeros días, semanas, meses y tal vez los dos primeros años. Después, es como si les molestara, como si el traer a conversación a ese ser querido que ya no está, les fuera a dañar su tranquilidad, su armonía, su felicidad, les incomodara, o no quieren hablar de cosas tristes...
Por eso mi niño te recuerdo ahora, más que todo para mí.
Hoy arreglé una gaveta del escritorio de mi habitación donde tengo guardadas tus cosas, tus documentos, tus papeles, tus exámenes, tarjetas, dibujos...Qué tristeza! Qué desperdicio de vida. Tus exámenes y resultados eran excelentes, qué formación general increíble tenías. Tenías una lista de música, películas y libros por comprar. Estabas planeando ir después de ese verano con tu amiga Sofía a conocer los campos de concentración. Tenías varios libros sobre el tema, de política, de la segunda guerra mundial y otros más. Me imagino los ibas a leer antes del viaje. Leías mucho, lo hiciste toda tu corta vida hijo mío, era tu pasión.
No sabes mi Johan cuánto te echo de menos y las conversaciones que tendríamos. Siempre hablábamos mucho y de todo, no tenías secretos para mí, y los que me has contado, te los tengo guardados hasta siempre. Cuánto tiempo sin verte, sin oírte ni sentirte, sin abrazarnos. Qué hace que yo, que te adoraba tanto pueda sobrevivir sin ti? Jamás lo hubiera pensado, jamás lo hubiera creído. Y no sé, ni entenderé jamás, por qué fuiste tú mi niño, por qué ese cruel destino te llevó a ti, tan temprano, con todo lo que tenías por vivir y por hacer, con toda esa energía positiva y entusiasmo por la vida, con todos los planes y proyectos...
Mas nada de eso le importó al destino o tal vez se equivocó.
Un error fatal e irreversible, un error que nos dejó sin nuestro único y adorado hijo. Quién comprende la vida, quién comprende la muerte. Quién.
Johan mío, he vuelto de Colombia, de tu otra tierra. Decías que eras sueco y también colombiano. Te integraste a ambos países, a ambas culturas, a tus dos familias, a tus dos lenguas y costumbres sin el menor tropiezo.
Te hemos pensado mucho por allí y hablado de ti, especialmente el tío Rodo, con quien siempre me he sentido muy cercana.
Tus primas ya tienen hijos, la vida sigue su ritmo y su ciclo.
Agunas noches, me sentaba en el balcón, cuando todos dormían, sintiendo la misma suave y tibia brisa y bajo la misma luna que cuando lo hacíamos tú y yo, allí, hablando y comentando sobre todo. Ambos, al igual que tu padre éramos buhos, nos cuesta acostarnos temprano.
Aún ahora, cuando pienso en ti y te veo y oigo hablando y riendo, no puedo comprender ni aceptar que no estés más.
He aprendido a sobrevivir poco a poco sin tu presencia física. Con los años el dolor va cambiando y se va arraigando cada vez más fuertemente en lo más profundo de mí.
Creo, que toda persona que haya pasado por esto, con el tiempo se da cuenta que nadie más comparte este dolor tan profundo como algunos lo hicieron en los primeros días, semanas, meses y tal vez los dos primeros años. Después, es como si les molestara, como si el traer a conversación a ese ser querido que ya no está, les fuera a dañar su tranquilidad, su armonía, su felicidad, les incomodara, o no quieren hablar de cosas tristes...
Por eso mi niño te recuerdo ahora, más que todo para mí.
Hoy arreglé una gaveta del escritorio de mi habitación donde tengo guardadas tus cosas, tus documentos, tus papeles, tus exámenes, tarjetas, dibujos...Qué tristeza! Qué desperdicio de vida. Tus exámenes y resultados eran excelentes, qué formación general increíble tenías. Tenías una lista de música, películas y libros por comprar. Estabas planeando ir después de ese verano con tu amiga Sofía a conocer los campos de concentración. Tenías varios libros sobre el tema, de política, de la segunda guerra mundial y otros más. Me imagino los ibas a leer antes del viaje. Leías mucho, lo hiciste toda tu corta vida hijo mío, era tu pasión.
No sabes mi Johan cuánto te echo de menos y las conversaciones que tendríamos. Siempre hablábamos mucho y de todo, no tenías secretos para mí, y los que me has contado, te los tengo guardados hasta siempre. Cuánto tiempo sin verte, sin oírte ni sentirte, sin abrazarnos. Qué hace que yo, que te adoraba tanto pueda sobrevivir sin ti? Jamás lo hubiera pensado, jamás lo hubiera creído. Y no sé, ni entenderé jamás, por qué fuiste tú mi niño, por qué ese cruel destino te llevó a ti, tan temprano, con todo lo que tenías por vivir y por hacer, con toda esa energía positiva y entusiasmo por la vida, con todos los planes y proyectos...
Mas nada de eso le importó al destino o tal vez se equivocó.
Un error fatal e irreversible, un error que nos dejó sin nuestro único y adorado hijo. Quién comprende la vida, quién comprende la muerte. Quién.
måndag 26 maj 2014
HAY DÍAS...
QUE NO DEBÍAN HABER SIDO...
Como hoy mi Johan, como hoy hace nueve años. Nueve años que no estás entre nosotros, nueve años que se vuelven nada, nueve años que pesan como un siglo.
Cómo seguimos sobreviviendo sin oír tu voz, sin oír tu risa, sin ver tu cara y tu constante dulce sonrisa. Nueve años ha que no nos vemos en tus ojos, que no escuchamos tus chistes, tus canciones, tus comentarios. Nueve solitarios años sobreviviendo sin tu compañía, sin tus abrazos, sin tus besos, sin tus saludos. Año tras año sin tu ternura sin tu calor humano, sin tus detalles, sin tus ocurrencias, sin ti, corazón mío, simplemente sin ti. De dónde hemos sacado la fuerza, de dónde la energía para día tras día dejar la cama y sobrevivir un día más sin ti, de dónde el ánimo de dónde el coraje. La respuesta, dulce eterno niño mío, es de ti, la hemos sacado de ti y por ti, así lo seguiremos haciendo tu padre y yo mientras sigamos en vida, fuiste nuestra brújula y ahora eres nuestra estrella.
Como hoy mi Johan, como hoy hace nueve años. Nueve años que no estás entre nosotros, nueve años que se vuelven nada, nueve años que pesan como un siglo.
Cómo seguimos sobreviviendo sin oír tu voz, sin oír tu risa, sin ver tu cara y tu constante dulce sonrisa. Nueve años ha que no nos vemos en tus ojos, que no escuchamos tus chistes, tus canciones, tus comentarios. Nueve solitarios años sobreviviendo sin tu compañía, sin tus abrazos, sin tus besos, sin tus saludos. Año tras año sin tu ternura sin tu calor humano, sin tus detalles, sin tus ocurrencias, sin ti, corazón mío, simplemente sin ti. De dónde hemos sacado la fuerza, de dónde la energía para día tras día dejar la cama y sobrevivir un día más sin ti, de dónde el ánimo de dónde el coraje. La respuesta, dulce eterno niño mío, es de ti, la hemos sacado de ti y por ti, así lo seguiremos haciendo tu padre y yo mientras sigamos en vida, fuiste nuestra brújula y ahora eres nuestra estrella.
MI ILUSIÓN...
Qué es una ilusión? Adónde se van las ilusiones?
Las ilusiones vienen y se van sin que podamos evitarlo. Pero hay ilusiones y hay ilusiones...
Hay ilusiones que empiezan de meses, desde que están en nuestro vientre, metidas ahí, en nuestro cuerpo, en nuestra sangre. Ilusiones que van creciendo, que nos van alimentando el alma, que también nos hacen crecer, hasta que de pronto, cualquier día, sí, así de pronto, del tacazo y porque al implacable destino se le da por hacernos la mala jugada, nos quedamos sin nada, sin ninguna ilusión, nos quedamos vacíos, porque después de esa, la mayor ilusión, las demás ya no son nada...
Las ilusiones vienen y se van sin que podamos evitarlo. Pero hay ilusiones y hay ilusiones...
Hay ilusiones que empiezan de meses, desde que están en nuestro vientre, metidas ahí, en nuestro cuerpo, en nuestra sangre. Ilusiones que van creciendo, que nos van alimentando el alma, que también nos hacen crecer, hasta que de pronto, cualquier día, sí, así de pronto, del tacazo y porque al implacable destino se le da por hacernos la mala jugada, nos quedamos sin nada, sin ninguna ilusión, nos quedamos vacíos, porque después de esa, la mayor ilusión, las demás ya no son nada...
söndag 11 maj 2014
NOSTALGIA DE TI NIÑO MÍO
CADA VEZ QUE...
hago algo que te gustaba, paso por donde pasabas, como lo que te encantaba, oigo música de la que tú oías, veo una buena película o leo un buen libro que sé te hubiera gustado...
Y no es difícil, ya que vivo constantemente rodeada de tus cosas, de lugares donde estuviste, de gente que te conocía, de ti... te veo, te oigo y te siento.
He oído hace poco una canción de James Blunt, a ti te gustaba su canción You are beautiful, la oías y cantabas bastante, se la ponías a tu novia.
Hace unos días estuve con tu papá arreglando el sitio donde tú estás. Estás y no estás, para mí, estás siempre conmigo en todas partes. Para tu papá es muy significativo ese lugar, él se encuentra contigo ahí y va frecuentemente, yo lo acompaño sin embargo y siempre vamos juntos en las fechas significativas.
Anoche soñé contigo, estuvimos juntos y lo estábamos pasando muy bien, te veo aún riendo, fue uno de esos sueños que me hacen feliz pero que al despertar me devuelven de topetazo a la cruel realidad.
Me pregunto entonces si vale la pena vivir, para qué, con qué fin?
Se vienen de lleno, una tras otras todas esas preguntas sin respuesta de la existencia del ser humano, de la razón de ser, del motivo y fin de la humanidad en este mundo, de lo ilógico del ser humano y de este mundo, de médicos investigando y estudiando por vencer enfermedades y de militares, terroristas y fundamentalistas arrasando con vidas sanas y jóvenes como tsunamis.
No es fácil ahora mismo ver el mundo positivamente y menos cuando me desvelo.....durante la noche. Tú eras mi esperanza, mi alegría, mi razón de ser y ya no te tengo aquí.
hago algo que te gustaba, paso por donde pasabas, como lo que te encantaba, oigo música de la que tú oías, veo una buena película o leo un buen libro que sé te hubiera gustado...
Y no es difícil, ya que vivo constantemente rodeada de tus cosas, de lugares donde estuviste, de gente que te conocía, de ti... te veo, te oigo y te siento.
He oído hace poco una canción de James Blunt, a ti te gustaba su canción You are beautiful, la oías y cantabas bastante, se la ponías a tu novia.
Hace unos días estuve con tu papá arreglando el sitio donde tú estás. Estás y no estás, para mí, estás siempre conmigo en todas partes. Para tu papá es muy significativo ese lugar, él se encuentra contigo ahí y va frecuentemente, yo lo acompaño sin embargo y siempre vamos juntos en las fechas significativas.
Anoche soñé contigo, estuvimos juntos y lo estábamos pasando muy bien, te veo aún riendo, fue uno de esos sueños que me hacen feliz pero que al despertar me devuelven de topetazo a la cruel realidad.
Me pregunto entonces si vale la pena vivir, para qué, con qué fin?
Se vienen de lleno, una tras otras todas esas preguntas sin respuesta de la existencia del ser humano, de la razón de ser, del motivo y fin de la humanidad en este mundo, de lo ilógico del ser humano y de este mundo, de médicos investigando y estudiando por vencer enfermedades y de militares, terroristas y fundamentalistas arrasando con vidas sanas y jóvenes como tsunamis.
No es fácil ahora mismo ver el mundo positivamente y menos cuando me desvelo.....durante la noche. Tú eras mi esperanza, mi alegría, mi razón de ser y ya no te tengo aquí.
onsdag 19 februari 2014
LA ILUSIÓN TAMBIÉN TIENE EDAD
Yo tenía una ilusión...
Yo no la dejé ir....me dejó ella a mí.
Y ahora ya no tengo ilusión...
Mi mayor ilusión llegó al tener a mi primer y único hijo. Desde que Johan llegó, tomó todo sentido. Es indescriptible, sensaciones tan fuertes, tan humanas, tan personales, no son fáciles de describir. Lo recuerdo como ayer, aquella sensación apenas me pusieron esa criaturita tan diminuta, todo un milagro de perfección, dos ojitos, dos piernas, dos brazos, dos manos, diez deditos, diminutos, pequeñitos, todo como de juguete. Se movía, hacía ruiditos, olía muy rico, todo calentito y además me miraba, muy fijamente, sí, casi recién nacido y ya me miraba fijamente, dicen que los bebés no pueden fijar la mirada, pero sí que pueden, cómo me miraba!
Veo aún sus ojitos azules fijos en mí.
Y ahora ya no tengo ilusión...
Mi mayor ilusión llegó al tener a mi primer y único hijo. Desde que Johan llegó, tomó todo sentido. Es indescriptible, sensaciones tan fuertes, tan humanas, tan personales, no son fáciles de describir. Lo recuerdo como ayer, aquella sensación apenas me pusieron esa criaturita tan diminuta, todo un milagro de perfección, dos ojitos, dos piernas, dos brazos, dos manos, diez deditos, diminutos, pequeñitos, todo como de juguete. Se movía, hacía ruiditos, olía muy rico, todo calentito y además me miraba, muy fijamente, sí, casi recién nacido y ya me miraba fijamente, dicen que los bebés no pueden fijar la mirada, pero sí que pueden, cómo me miraba!
Veo aún sus ojitos azules fijos en mí.
¡Qué ternura despertaste de inmediato niño mío, cuántas esperanzas y cuántas ilusiones se crearon entonces!
Qué gran ilusión, tus primeros dientecitos, tus primeros pasos, tus primeras palabras, la primera visita al dentista, tu primer día de escuela y el primer fin de año...y así hasta los 18.
Más tarde tus propias ilusiones, tu primer ordenador, tu primer móvil, tu entrada al bachillerato, tu primera y única novia...
¡Qué ilusión!...y todo lo que faltaba...esa, mi gran ilusión se fue contigo mi Johan.
¡Qué ilusión!...y todo lo que faltaba...esa, mi gran ilusión se fue contigo mi Johan.
Mi ilusión también tiene edad, mi ilusión también llegó tan sólo a los 18 años.
söndag 2 februari 2014
TE ROBARON LA VIDA...
Ayer hemos hablado mucho de ti mi Johan..
El tiempo pasa Johan, cómo es que ya hubieras cumplido este 30 de enero 27 años y que este próximo 26 de mayo sean 9 años de no estar con nosotros...Es incomprensible, la noción del tiempo.
Pareciera ayer, tan sólo ayer que hubiera pasado.
Con el paso del tiempo no es mucha ya la gente que habla de ti, hasta a veces, cuando hablo de ti parece que dijeran, con su silencio, y por qué habla de Johan.....si ya no está....
Nadie, y es lógico, preguntará jamás, y cómo está Johan? Eso es natural, comprensible, lo contrario sería bastante extraño...
Pero por lo menos recordar, permitirnos recordar, que es lo que te mantiene vivo entre nosotros....No, solamente tu papá y yo, con el paso del tiempo, seremos los que siempre te recordaremos. Seremos nosotros los que te mantendremos aún aquí, aún con nosotros todo el tiempo, mi Johan. Mientras vivamos, permanecerás con nosotros, de eso puedes estar seguro.
Te robaron la vida, te robaron el futuro que te esperaba, te robaron tu carrera y tu futura familia y tus niños, los niños, que te encantaban. De paso nos robaron a tu papá y a mí todo eso también.
Aún, hay días en que no me quisiera despertar. El despertarme es una decepción. Las pesadillas mías no son los sueños, es el despertarse a esta vida sin ti, a este vacío y a esta enorme falta de ti.
El no poder recordar tantos momentos de tu niñez juntos, el no poder compartir tu vida después de los 18...
La muerte, a veces recoge vidas con razón, sin embargo, muchas veces se equivoca, roba vidas que no debería tomar, sin darse cuenta ni importarle el gran dolor que causa.
Nadie debería morir injustamente antes de tiempo, debería estar prohibido por la naturaleza que un hijo muriese antes de un padre.
Por esos hermosos 18 años juntos, gracias mi niño, gracias por tantos momentos de amor, de cariño, de ternura, de comprensión, de consideración, de alegría. Tuvimos conflictos, sí, tuvimos discusiones, sí, pero siempre, muy rápidamente volvíamos a entendernos. No te costaba pedir perdón, lo hacías mucho y con frecuencia. Fuiste un chico especial, verdaderamente especial y
por eso el dolor es enorme, el dolor de no tenerte más ni poder compartir más todo eso que nos dabas.
Y a nosotros, a tus padres, Johan querido, no nos queda más que vivir de tus recuerdos.
El tiempo pasa Johan, cómo es que ya hubieras cumplido este 30 de enero 27 años y que este próximo 26 de mayo sean 9 años de no estar con nosotros...Es incomprensible, la noción del tiempo.
Pareciera ayer, tan sólo ayer que hubiera pasado.
Con el paso del tiempo no es mucha ya la gente que habla de ti, hasta a veces, cuando hablo de ti parece que dijeran, con su silencio, y por qué habla de Johan.....si ya no está....
Nadie, y es lógico, preguntará jamás, y cómo está Johan? Eso es natural, comprensible, lo contrario sería bastante extraño...
Pero por lo menos recordar, permitirnos recordar, que es lo que te mantiene vivo entre nosotros....No, solamente tu papá y yo, con el paso del tiempo, seremos los que siempre te recordaremos. Seremos nosotros los que te mantendremos aún aquí, aún con nosotros todo el tiempo, mi Johan. Mientras vivamos, permanecerás con nosotros, de eso puedes estar seguro.
Te robaron la vida, te robaron el futuro que te esperaba, te robaron tu carrera y tu futura familia y tus niños, los niños, que te encantaban. De paso nos robaron a tu papá y a mí todo eso también.
Aún, hay días en que no me quisiera despertar. El despertarme es una decepción. Las pesadillas mías no son los sueños, es el despertarse a esta vida sin ti, a este vacío y a esta enorme falta de ti.
El no poder recordar tantos momentos de tu niñez juntos, el no poder compartir tu vida después de los 18...
La muerte, a veces recoge vidas con razón, sin embargo, muchas veces se equivoca, roba vidas que no debería tomar, sin darse cuenta ni importarle el gran dolor que causa.
Nadie debería morir injustamente antes de tiempo, debería estar prohibido por la naturaleza que un hijo muriese antes de un padre.
Por esos hermosos 18 años juntos, gracias mi niño, gracias por tantos momentos de amor, de cariño, de ternura, de comprensión, de consideración, de alegría. Tuvimos conflictos, sí, tuvimos discusiones, sí, pero siempre, muy rápidamente volvíamos a entendernos. No te costaba pedir perdón, lo hacías mucho y con frecuencia. Fuiste un chico especial, verdaderamente especial y
por eso el dolor es enorme, el dolor de no tenerte más ni poder compartir más todo eso que nos dabas.
Y a nosotros, a tus padres, Johan querido, no nos queda más que vivir de tus recuerdos.
lördag 1 februari 2014
PARA JOHAN
No sé dónde estás.
Quiero pensar que estás en una estrella o que estás dentro de mí.
Quiero verte feliz, quiero ver tu sonrisa amplia y generosa, niño querido, niño feliz, joven humano.
Joven que cambiaba de cuerpo, a cuerpo de hombre, joven al que no alcanzó a crecerle la barba. Joven camino a la madurez, camino a la vida propia, camino a tantas cosas que no alcanzaste a vivir.
Niño, joven, con humor, niño, joven, de cariño, de ternura de consideración, niño lector, niño ávido de conocimiento, mi niño tan especial.
Eres mi niño, eres mi joven, mi joven, ahora de 27, y no te alcancé a ver. Me queda imaginarte, niño mío de 18 en adelante, eres mi niño de recuerdos, mi niño de sueños, mi niño de la imaginación. Mientras yo viva fuiste y seguirás siendo mi Johan especial.
Quiero pensar que estás en una estrella o que estás dentro de mí.
Quiero verte feliz, quiero ver tu sonrisa amplia y generosa, niño querido, niño feliz, joven humano.
Joven que cambiaba de cuerpo, a cuerpo de hombre, joven al que no alcanzó a crecerle la barba. Joven camino a la madurez, camino a la vida propia, camino a tantas cosas que no alcanzaste a vivir.
Niño, joven, con humor, niño, joven, de cariño, de ternura de consideración, niño lector, niño ávido de conocimiento, mi niño tan especial.
Eres mi niño, eres mi joven, mi joven, ahora de 27, y no te alcancé a ver. Me queda imaginarte, niño mío de 18 en adelante, eres mi niño de recuerdos, mi niño de sueños, mi niño de la imaginación. Mientras yo viva fuiste y seguirás siendo mi Johan especial.
onsdag 29 januari 2014
FELIZ CUMPLEAÑOS JOHAN MÍO, DONDE QUIERA QUE ESTÉS
MAÑANA, 30 DE ENERO DE 2014 HABRÍAS CUMPLIDO 27 AÑOS...
Ahora mismo todo es tristeza, no encuentro felicidad en nada.
Hace dos días soñé contigo mi niño, tenías 6 ó 7 años y fue un sueño hermoso, uno de esos que tú me envías para sentirte de nuevo, para abrazarte de nuevo y una vez más meterte en nuestra cama, te pude sentir, abrazar y tú te reías y me abrazabas también.....Cuánto quisiera volver a revivir todos esos años contigo, todos esos años de tu niñez y volverte a oír, a ver, a sentir...qué niño dulce, cariñoso, divertido y especial fuiste y luego un joven igual de cariñoso y especial.
Mañana estarás con nosotros y nosotros estaremos contigo. Recuerda Johan mío que estás siempre, siempre conmigo, con nosotros. Te quise y te quiero como sólo una madre puede querer a su único y adorado hijo.
Feliz cumpleaños niño mío, joven mío, mi niño que ya sería un hombre y al que nunca pude ver convertido en tal.
Ahora mismo todo es tristeza, no encuentro felicidad en nada.
Hace dos días soñé contigo mi niño, tenías 6 ó 7 años y fue un sueño hermoso, uno de esos que tú me envías para sentirte de nuevo, para abrazarte de nuevo y una vez más meterte en nuestra cama, te pude sentir, abrazar y tú te reías y me abrazabas también.....Cuánto quisiera volver a revivir todos esos años contigo, todos esos años de tu niñez y volverte a oír, a ver, a sentir...qué niño dulce, cariñoso, divertido y especial fuiste y luego un joven igual de cariñoso y especial.
Mañana estarás con nosotros y nosotros estaremos contigo. Recuerda Johan mío que estás siempre, siempre conmigo, con nosotros. Te quise y te quiero como sólo una madre puede querer a su único y adorado hijo.
Feliz cumpleaños niño mío, joven mío, mi niño que ya sería un hombre y al que nunca pude ver convertido en tal.
Prenumerera på:
Kommentarer (Atom)
.jpg)
.jpg)
