Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

söndag 29 maj 2022

TRISTEZA

QUÉ TRISTEZA...


Sarasate — Romanza Andaluza — Camerata Pacifica, Paul Huang, Warren Jones
Siento una enorme tristeza. Tu abuela Lilia al parecer ha sufrido un ataque isquémico transitorio y aunque ahora está bien, al parecer restaurada y como si nada hubiera pasado, me ha hecho pensar mucho en cuando ya no esté. 
He vuelto a sentir ese enorme vacío y esa sensación de que nada en la vida es importante cuando nos falta alguien querido.
¿Cómo podemos sin embargo seguir adelante?
No sé de dónde sacamos fuerzas, ánimo, para seguir viviendo con este enorme vacío.
Espero que le hagan un diagnóstico correcto y que se recupere del todo. Tiene ya 91 años pero está física y síquicamente bien y yo quiero tenerla unos años más.
Si no me equivoco, estuvo mal el 26 de mayo, el día que tú nos dejaste hace ya 17 años.
Este tu blog, mi niño es un blog triste, es un blog de ausencias, de impotencia ante este definitivo destino que todos tendremos.
Aún no se ha vuelto el blog optimista donde tu recuerdo me tranquilice y pueda recordarte solo con alegría. 
No sé si sucederá algún día. Tampoco ayuda el ir perdiendo a seres cercanos, queridos.
Ruego para que yo llegue y la vea bien, para que podamos hablar de tantas cosas y disfrutar una vez más de hermosos momentos que serán recuerdos, primero como dardos, pero con el tiempo dulces recuerdos que llenen mi tristeza.
Hoy es el día de la madre aquí en Suecia. Ayer estuve con tu papá, te recordamos en estos días, como siempre, me dio una caja de chocolates y me dijo, por haber sido la madre de Johan.
Sí, gracias, le dije, solo que aún lo soy y lo seré hasta el último respiro que exhale, y tú eres el padre de Johan, añadí, y también lo serás hasta el último momento.
Mami, tú también seguirás siendo eternamente mi madre.

torsdag 26 maj 2022

ALLÍ DONDE ESTÉS

 DONDE ESTÉS MI JOHAN QUERIDO, YO SIEMPRE CONTIGO

Cuando sucede algo, cuando hay algo nuevo que tú no alcanzaste a ver o a conocer, te lo digo. 
Mantengo una comunicación secreta e imperceptible contigo, entre tú y yo. Así te he comentado, contado e informado de muchas cosas. Eres mi eterno oyente dotado de una paciencia interminable y condescendiente, el perfecto escucha que además no sufre...
Hace unos días hubo un tiroteo en Búfalo, una matanza racista, algunos muertos, y justo hace dos días, otra más, otra vez, el 24 de mayo. 
Esta vez un joven de 18 años, de origen latino, en Uvalde, en una escuela con niños pequeños, latinos en su mayoría. Diecinueve niños y dos maestras. Qué triste, sé que te hubiera impactado. Tomabas el lado de los más débiles y te gustaba ayudar y apoyar a tus compañeros.
Me imagino el terrible dolor y la impotencia de todos  y cada uno de los afectados, especialmente de los padres. No solo el profundo dolor, la pérdida de un hijo, lo peor que puede pasar en esta vida, sino la manera tan cruel, niños pequeños, con toda la vida por delante.
¿Qué está pasando en el mundo? Un mundo en el que la falta de  comunicación entre padres e hijos cada vez afecta más a la sociedad.
Un mundo en el que la pobreza crece cada vez más, al mismo tiempo que los ricos se hacen aún más ricos, con una sed de ambición y una avaricia inllenable, con más dinero y riquezas para disfrutar y dilapidar así vivieran cien vidas. 
Viviendo en un egoísmo inigualable, yendo, eso sí, a la iglesia y propagando su fe, dándose golpes de pecho, para apenas salir seguir viviendo con menos mala conciencia sus ricas vidas materialistas, sin siquiera fijarse, ni ver al pobre niño en andrajos y sin nada que comer a la salida de ésta.
Una sociedad en la que cada cual vive cada vez más para sí, sin pensar en los demás. Todo lo que oyen en la iglesia, todo lo que muchos curas ricos y ambiciosos predican, queda ahí, entre las paredes de esa iglesia. Por suerte hay verdaderos curas progresistas y honestos, curas que de verdad actúan según sus principios e ideales.
No eras religioso mi Johan, al igual que tu padre y que yo, eras humanista y no eras ambicioso ni te importaba la ropa. No tuviste ni compraste ropa de "marca" y hablabas de ser médico.
No se sabe a ciencia cierta qué habrías llegado a ser, pero sé con certeza que hubieras escogido algo donde aplicar tus principios y tu afán de ayudar a los demás. 
Sé que no hubieras sido uno de esos tantos jóvenes actuales que se hacen ricos muy pronto y para quienes lo más importante es escalar en un puesto y ganar cada vez más. 
Sé que hubieras sido un hombre ya de 35 años viviendo honestamente, con dignidad y acorde a sus principios. Lo demostraste ya cuando en el instituto te adheriste  a los jóvenes socialdemócratas y participabas en las reuniones, te involucrabas y votabas por mejorar la situación de los estudiantes.
Así que allí donde estés, hijo mío quiero que sepas que siempre te apoyé y lo hubiera seguido haciendo. En una ocasión me dijiste que te alegrabas que yo fuera tu mamá, lo mismo digo de ti mi Johan, que me alegraba y me sigue alegrando y llenando de ternura y calor el haber sido y seguir siendo tu madre hasta el final.

A PESAR DE TODO

Si pudiéramos volver las páginas...


 Johan, papá Peter y abuelo Gordon




Johan y mamá

 Feliz con su pesca

El tiempo que tiene vida propia e infinita, se las va llevando, a veces  sin aviso previo ni perdón. El tiempo, al que no le pasa el tiempo, sigue siempre ahí, firme, para que en cualquier momento, tarde o temprano, nos aseste el golpe final.
 Han pasado17 años ya desde aquel triste y desolador 26 de mayo de 2005. Ese triste día, esa cruel tarde, esa fatídica noche, en que sin previo aviso ni premoniciones, te fuiste dejándonos en una enorme tristeza y  gran vacío.
Quisiera poder, como al leer un libro, volver las páginas hacia atrás, retroceder una, otra y mil veces más a los momentos, a los días, a los 18 años que tuvimos contigo y que estuviste entre nosotros.
Muchas cosas han pasado en este mundo, mucha gente se ha ido, tal vez se encuentren en algún lugar, de alguna forma. 
El mundo ahora mismo no es seguro ni feliz. Estamos en guerra una vez más. Desde el 24 de febrero, entre Rusia y Ucrania, no solo entre ellos, de alguna forma en el mundo entero, porque el que no piense que todo cuanto pase en cualquier punto de la tierra no nos concierne o no tiene consecuencias mundiales pertenece al grupo de los grandes egoístas que creen que el mundo gira tan solo a su alrededor.
Evolucionan tantas cosas, pero nosotros no. 
La naturaleza del ser "humano", y por eso, cuando leo y oigo las noticias, pienso siempre, en lo más profundo de mi ser, en que tú, mi niño, que hoy serías un hombre de 35, estás a salvo de toda esta incertidumbre y de todos estos conflictos. 
Me alegra saber que tuviste una vida plena, no te faltó nada, la aprovechaste al máximo y no tuviste que pasar por una guerra que es una de las calamidades más terribles de la tierra. 
En mi egoísmo de madre, me tranquiliza eso, tal vez una forma de engañarme, pero, a pesar de todo una gota de bálsamo en este gran dolor, mi niño de siempre, tu mamá de siempre.