Para Johan.
Johan mío, querido niño mío, mi querido joven.
Cómo no recordarte cuando te llevo tan dentro de mí.
Cómo no recordarte si has sido y sigues siendo parte de mí.
No creas, ni por un segundo que pueda llegar a olvidarte.
Mis primeros buenos días son siempre para ti y muy dentro de mí te doy también las buenas noches.
Hablo contigo, es nuestro secreto, y tú te apareces en mis sueños.
Al ver lo que sé te gustaba, ahí estás tú, al escuchar lo que te gustaba e interesaba ahí estás tú, al comer lo que te encantaba, al leer libros, ahí estás tú, siempre presente en esa tristeza que entonces me embarga, al no poder compartirlo juntos de nuevo, como antes, como tantas otras veces...
Me diste tanto mi niño, tanto cariño, tanto amor, tanto cuidado, tanta alegría, tanta esperanza, tantos hermosos momentos compartidos...
Dónde están ahora?
Al pasar por donde tú has pasado, al estar donde tú has estado, es como si tu esencia hubiera quedado allí, como si el tiempo hubiera retrocedido y entonces te veo y te siento una vez más en ese lugar. Es cuando no entiendo, cómo es que aún está ese lugar?
Cómo es que aún están los árboles y los pájaros cantando y el sol saliendo si tú ya no estás...
Para olvidarte tendré que morirme primero. Sin embargo ni aún así te podré olvidar, porque al morirme te irás de nuevo conmigo y entonces estaremos en la misma dimensión, en el mismo estado, unidos para siempre.
Serás siempre y eternamente mi niño y yo seré por siempre tu madre que te adora.

Inga kommentarer:
Skicka en kommentar