Sé que te hubieran encantado estas esculturas, al igual que los poemas de Miguel Hernández. Sé que cuando hubieras leído sobre su vida, no alcanzaste a hacerlo, te hubiera gustado su forma de pensar y de vivir.Pensabas en los demás, en los que menos tenían y vestías de forma sencilla, nunca te preocupaste por la ropa y mucho menos por la de marca. Te gustaban los deportes, practicabas el fútbol en verano y el bandy sala en invierno, la música, tocabas el piano y más tarde la guitarra, las buenas películas, vimos muchas juntos, las del cineclub, la comida y sobre todo leer, era tu ocupación favorita. He donado algunos de tus libros, otros los he regalado a tus amigos (Heidi y sofia), la mayoría los tengo, es como tener parte de ti aún en casa...
Esta escultura de Jean-Pierre Augier y la frase de Miguel Hernández:
"Una mujer morena resuelta en luna se derrama hilo a hilo sobre la cuna" ... tienen tanto en común...El uno, me hace pensar en el otro.
Poesía y escultura... sentimiento, y sentimiento, expresado en palabras precisas y en hierro movible .
Cuando Miguel estaba aún en prisión, y donde murió de tuberculosis, recibió una carta de su mujer, Josefina Manresa, donde le escribía que había tenido que vender su última cabra y que ya no tenía leche para el niño, para Manuel Miguel, su segundo hijo después de haber perdido el primero de meses. Tenían que vivir de pan y cebolla...
Cuánta tristeza, cuánto dolor, cuánta angustia y desespero, cuánta impotencia.....
Cuándo se dará cuenta el hombre que las guerras no traen nada bueno?
Miguel, entonces, desde la prisión y lleno de tristeza, angustia y dolor, escribe las Nanas de la cebolla.
Qué lindo.... cuánta ternura y amor, cuánto sentimiento y realidad hermosamente expresado.
Se hizo inmortal, Miguel... y su niño.
A mí me causa tristeza el pensar que cuando Peter y yo muramos, morirá Johan con nosotros...
No tuviste Johan, oportunidad de prolongarte ya fuera haciendo algo en la vida o a través de tus hijos, como la mayoría de las personas, hijo mío, vivirás aún en nosotros mientras nosotros estemos con vida, después...tal vez en quienes te recuerden...
Quisiera engañarme, como lo hace tanta gente, y pensar que nos encontraremos en algún lugar, en el más allá, en la eternidad, en "el paraíso", en ... pero no, es todo tan ilógico.
Sólo tuvimos 18 años juntos, cuánto daría por haberte visto crecer más, por seguir viéndote ahora..., aunque algunos, que aún tienen sus hijos a su lado me digan, conténtate por el tiempo que tuviste con él...
Pues sí, claro que sí, claro que estuve feliz cada día con mi hijo pero es que ahora no lo tengo junto a mí, ahora ya no está, y ese dolor y ese vacío sólo puede comprenderlo quien haya pasado por esto, nadie más.
El 30 de enero cumplirías 24 años, por qué unos sí y otros no? Jamás lo entenderé, jamás lo aceptaré.
Nanas de la cebolla
[Poema: Texto completo]
[Poema: Texto completo]
Miguel Hernández
| La cebolla es escarcha cerrada y pobre. Escarcha de tus días y de mis noches. Hambre y cebolla, hielo negro y escarcha grande y redonda. En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba. Pero tu sangre, escarchada de azúcar cebolla y hambre. Una mujer morena resuelta en luna se derrama hilo a hilo sobre la cuna. Ríete niño que te traigo la luna cuando es preciso. Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca. Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea. Es tu risa la espada más victoriosa, vencedor de las flores y las alondras. Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor. Desperté de ser niño: nunca despiertes. Triste llevo la boca: ríete siempre. Siempre en la cuna defendiendo la risa pluma por pluma. Al octavo mes ríes con cinco azahares. Con cinco diminutas ferocidades. Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes. Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma. Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro. Vuela niño en la doble luna del pecho: él, triste de cebolla, tú satisfecho. No te derrumbes. No sepas lo que pasa ni lo que ocurre. |









