Me despierto con tristeza. Un día más, soleado y precioso, parecido a aquel día fatal. Qué será de ti hijo mío, pensaba yo tantas veces...Que no nos pasara nada a tu papá ni a mí mientras fueras pequeñito y frágil, joven e inseguro, indefenso.
Pensaba yo, que si algún día faltáramos que fuera cuando ya estuvieras formado, cuando ya fueras más fuerte, cuando ya tuvieras compañera y no estuvieras tan solo...
Pero, con lo que yo nunca contaba, como si pudéramos contar con la vida, como si pudiéramos contar con el destino, como si diéramos por hecho que los padres se van primero que los hijos... Se nos olvida que es algo que no está en nuestras manos, con lo que no podemos "contar"...pero así somos, algo impotentes, tomamos todo por contado, creemos que el destino no existe, o que es lógico y racional, hasta que un día nos da un golpe irreversible y lo perdemos todo...
Lo que yo nunca me imaginé es que tú no ibas a estar más antes que nosotros.
Hoy día me pregunto, Johan mío, qué sería de ti...qué hubiera sido de ti...
Tenías tantas cosas a tu favor para haber sido una persona feliz, una persona que podía dar mucho...
Qué tristeza tu pérdida, qué inmenso vacío...
Inga kommentarer:
Skicka en kommentar