Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

tisdag 26 maj 2020

CÓMO SE PUEDE SOBREVIVIR A ALGO ASÍ?

¿CÓMO SE PUEDE SOBREVIVIR ALGO ASÍ?

Si alguien, en alguna ocasión me lo hubiera dicho, jamás lo hubiera creído.
Jamás me hubiera imaginado que algo tan terrible y desolador nos hubiera de suceder.
Si alguien me hubiera dicho que íbamos a perder a nuestro querido hijo a sus 18 años nunca lo hubiera creído, mucho menos aún que lo íbamos a sobrevivir.
Es lo más cruel y aterrador que pueda sucederle a un padre y a una madre.
Hoy, este espantoso 26 de mayo que quisiera borrar definitivamente de todos los calendarios, hace ya 15 años que sobrevivimos sin ti físicamente mi niño.
No me pregunten cómo. 
No me pregunten cómo puedo yo seguir viviendo sin la alegría, sin el cariño, sin el amor,  sin la sonrisa ni las risas, sin la esperanza y la fuerza que mi adorado hijo me daba y me infundía.
No sé cómo hemos llegado hasta aquí, hasta este 26 de mayo de 2020.
El mundo sigue, el sol sale y se oculta, los árboles crecen, los pájaros trinan, las flores aparecen y desaparecen y nosotros lo seguimos, como marionetas heridas y movidas no sé porqué, mes tras mes, estación tras estación, año tras año.
Me imagino que el ser humano se divide en dos clases.
Los que al pasar por algo así, tienen el valor, la fuerza o el no sé qué, de quitarse la vida y los que no pueden hacerlo y no les toca más que seguir viviendo o más bien sobreviviendo esta eterna pesadilla.
El deseo de hacerlo lo tuvimos, sí, lo pensamos sí, pero no pudimos, no fuimos capaces, así que aquí estamos.
Y ya que seguimos aquí, en este mundo, tan cruel y tan generoso, tan macabro y tan benévolo, tan egoista y tan dadivoso, ahora que vivimos tiempos tan difíciles en el mundo entero, por esta tremenda pandemia que azota a toda la humanidad, seguimos prolongando tu vida mi corazón, porque tú estarás presente y seguirás existiendo en cada célula de nuestro ser, en cada rincón de nuestros recuerdos y en cada escondite de nuestros corazones.
Eres etéreo ahora mi niño y estás y estarás eternamente por siempre con nosotros.

Inga kommentarer:

Skicka en kommentar