Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

lördag 22 september 2012

ANOCHE ESTUVISTE CONMIGO...

... EN MI SUEÑO

Anoché soñé contigo, eras apenas un bebé. Es la segunda vez que sueño contigo  de bebito esta semana. No sé por qué. Siempre hay un por qué. Será porque la enfermera de la escuela ha tenido un nieto y ayer que la vi pensé preguntarle cómo estaba....pero no hubo la ocasión. Pero, y antes de ayer?...
O será que entra el otoño. Cada cambio de estación me recuerda tanto a ti, siempre tenías comentarios, mami, te has dado cuenta que ya oscurece más temprano?... o cuando venías siempre con los bolsillos llenos de castañas frescas para mí, sabías que me gustaban tanto... Cada cambio de estación me da mucha nostalgia, y tristeza.
Ahora trabajo en Helenaskolan, donde estudiaste la primaria, antes de pasar a Västerhöjd. Eso también me hace recordarte cada vez que estoy allí, por qué puerta entrarías?  en qué salones de clases te sentabas y dónde? Qué hacías en las pausas? Te sentabas también en la biblioteca? Vivíamos cerca de la escuela y sé que cuando tenías pausas largas te venías a casa. Veo a tu tutor y profesor de mate y ciencias naturales que también se llama Johan. Tenías en él un gran apoyo. Algún día me sentaré con él y le preguntaré esos detalles. Ahora son importantes para mí. Detalles que uno deja pasar de haber sido de otro modo, como los dejé pasar entonces, a pesar de que hablábamos mucho y de que me contabas cosas... Ahora quiero saber todo, todos esos detalles de ti.
Anoche me regalaste, igual que la otra noche, tu sonrisa. Anoche eras aún más pequeñito que en el sueño anterior. Llegamos tu papá y yo de algún lugar. Era de noche, estaba oscuro y había nieve. Peter parqueó el carro y yo había salido con él primero a abrir la puerta de la casa....me encontré 150 coronas en la nieve...hacía frío. A medio camino pensé, no, no voy a dejar a Johan solito en el carro. Tú estabas dormido. Me devolví, Peter salió, te sacó del carro y te estaba poniendo el abrigo, rápido decía yo, hace mucho frío. Ya listo te cogí yo y te llevaba abrazadito. Entrando en casa te despertaste y abriste los ojos, aún te veo....ahora veo que no eras exactamente como tú, pero en el sueño eras tú, los ojitos azules me sonreían...hola corazón te decía yo y otras palabras mimosas y tú me mirabas intensamente y te sonreías...Qué hermoso, qué sensación de calidez, de ternura, de alegría...Algo en mí sin embargo sabía que ya no te tenía, o que te iba a perder,  porque pensaba mientras te miraba "no me voy a perder una sola mirada tuya, esta es una segunda oportunidad y esta vez voy a aprovecharla completamente..."
Tú llegaste a mí como tantas otras veces lo hiciste, y anoche, como tantas otras veces desde que te perdimos, llegas a mis sueños, regalándome tus hermosas sonrisas. 
Johan mío, si estuvieras conmigo, con nosotros de nuevo, con tu papá que tanto te echa de menos, si la vida nos hubiera regalado una segunda oportunidad, te la merecías y nos la merecíamos enormemente. Te criamos y educamos con mucho amor, con ternura, con respeto.
Por qué a tantos malhechores se las ha dado una segunda oportunidad en la vida y no a ti, no a nosotros? Vida cruel e injusta.
Le resiento eso a la vida, que no me hablen de justicia.

Inga kommentarer:

Skicka en kommentar