Qué difícil es no ponernos tristes cuando te recordamos y hablamos de ti. Alguien me ha dicho, llegará un día en que hablarás de tu hijo con alegría, en que lo recordarás con alegría, en que podrás contar cosas de su vida sin llorar...
Sí, es verdad que ahora puedo nombrar de pasada cosas de ti, pero
aún no ha llegado ese día niño mío, aún me duele tanto recordarte, recordar todo el tiempo feliz en el que te tuvimos es dolor, es la constancia de que ahora no te tenemos y de todo el tiempo y sucesos de tu vida que no hemos podido vivir contigo. Dieciocho años es muy corto tiempo, empezabas la mejor etapa de tu vida, con tanto por delante, con tu verdadera y propia vida por vivir ...
Hicimos un pie de manzana, te hubiera gustado Johan, heredaste de tu padre el gusto por los postres, de mí el de las ensaladas...
Le contaba a tu papá de los dos caballeros que conocí en Cádiz, de Antonio y Ramón, y de la falta que me hacen.
Estoy segura corazón, de que te hubieran encantado a ti también. Primero por toda la historia que llevan dentro de ellos y que transmiten al pasar por cada rincón de Cádiz, por el humor que tienen, también porque Ramón es técnico y sabe bastante de ordenadores, y cámaras, ha sido también fotógrafo y por la calidez humana de los dos. Además Johan como nosotros, son agnósticos, no creen en dios, ni en la iglesia, ni en curas ni en monjas y tienen un punto de vista bastante de izquierda, son humanistas y muy humanos.
No tienes idea Johan cuántas veces que al estar con ellos pensaba, si Johan estuviera aquí, cuánto estaría disfrutando...Qué tristeza hijo mío que no tuviste la oportunidad de conocerlos, así como no has tenido la oprtunidad de tantas otras cosas. Por lo menos conociste el amor, y eso me hace feliz.
Me decía Peter que se encontró recientemente en Småland, con una pareja de sus parientes lejanos de los Estados Unidos hace unos días. Ellos estuvieron visitándonos cuando vivíamos en Örebro y tú y sus dos hijas se sentaron a comer en una mesa extra que pusimos pues no cabíamos todos en la grande. Recuerdo que hablaste mucho en inglés con ellas pues no sabían sueco. La madre de ellas le dijo a Peter ahora que tú le habías regalado un disco compacto con música de Suecia y que lo conservaba aún y tenía mucho valor para ella.
Sé exactamente qué disco fue. Aquél que te pedí me copiaras en el ordenador con la lista de música sueca que yo te di. Lo hice para llevarlo a la escuela el día nacional de Suecia, una recopilación de música y canciones que escogí. Me lo hiciste, como tantos otros cada vez que te lo pedí, gracias mi vida, siempre me complaciste.
Yo aún lo tengo también, cómo no lo voy a tener, todo lo tuyo lo tengo y lo guardo conmigo, todo lo tuyo tiene un valor enorme para mí mi niño. Ese disco, como toda música, me tomó cuatro o cinco años sin poderlo oír de la tristeza que me daba, además porque algunas de las canciones te gustaron y más tarde las oías y cantabas tú...Jag ger dig min morgon, jag ger dig min dag...(Fred Åkerström) y otras. Aún hoy día no puedo oír cierta música sin que me cause un profundo dolor, sin que las lágrimas no corran por mis mejillas.
Te gustaba tanto la música!
De ese disco que te tomó tiempo hacer, he sacado varias copias que he regalado a gente que aprecio, entre otros a todos los profesores de España de un curso que hice en Madrid.
Ahora mi niño lo copiaré para mis queridos amigos Antonio y Ramón, les regalaré una parte de ti!
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| Erizos, del escultor Jean -Pierre Augier para ti. Te gustaban los erizos que venían al jardín en Örebro. |


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