Tu recuerdo me invade, lo hace muchas veces, de diferentes maneras y me acompañas mucho.
Mi deseo de estar contigo es tan fuerte, que me dejo llevar de engañosas ilusiones que luego me destruyen. A veces, me imagino que vas a estar en casa al yo abrir la puerta... Es como si el quererlo, fuera suficiente para que se realizase. Ayer, no sé por qué lo hago, no es la primera vez, lo volví a hacer, cada vez que lo hago termino mal.
Me hacía la idea al ir al supermercado de compras, que iba, para después hacer algo rico en casa y comer juntos, como tantas veces lo hicimos. Te gustaba la comida, y cocinar. Te volviste un experto en la ensalada griega, te encantaba comerla y hacerla. Me regalaste aquel aparatico de cortar verduras para la ensalada artísticamente y la hacías muy bonita y rica. Te encantaba el aderezo y eras un experto. Creo que ese aparatito lo viste en teveshop y me preguntaste si lo podías comprar, claro que sí, te dije...Luego no sé cómo acabamos no con uno sino con dos. Aún los tengo.
Se volvió por un tiempo nuestro entretenimiento de los viernes el preparar una buena ensalada griega, pan de ajo caliente, vino blanco, tú tu sidra de pera o la bebida esa verde de cactus que te gustaba tanto, festis, creo, y ver una película que alquilábamos, si no había nada en la tele. Luego el postre.
Más tarde, a Ida, tu novia le hacías desayunos muy buenos y una vez un postre muy bonito, en unas copas gigantes, que luego le regalé a ella. Me lo diste a probar, fue más bonito que bueno, pero ustedes se lo comieron igual.....
Me dijiste, que le ibas a pedir a tu profesora de Ciencias del Hogar que te vendiera el libro al terminar el curso. Ella te lo dio, estaba ya un poco gastado pues era de los libros que se prestan a los alumnos año tras año.Lo tengo conmigo Johan. Era una de tus materias favoritas en la primaria junto con sueco, inglés y sociales, te gustaba la historia, como a tu papá.
Recuerdo una tarea que tuviste, cómo planear un presupuesto de un hogar en un mes, algo así. Hiciste un trabajo increíble, bien presentado, largo, completo y escrito en el ordenador, te llevaste horas haciéndolo.
A mí me impresionó. Sacaste VG, que es muy buena nota, pero no la mejor, recuerdo que te desilusionste, te entiendo. Nunca fuimos padres, ni Peter ni yo, de los que reclamaban por las notas que sacabas, además, siempre tuviste muy buenas notas, pero esa vez, estuve a punto de preguntarle a tu profesora el por qué.... Nunca lo hice.
Yo te dije que hiciste un gran trabajo y que a mí me había parecido injusto, creo que eso te hizo sentir bien y después no te preocupó mucho la nota. Recuerdo que pensé, cuánto quisiera yo tener alumnos que me entregaran un trabajo así...Bravo Johan, lo hiciste muy bien!!!
Cómo quisiera tener todos y cada uno de tus trabajos, de tus escritos, de tus tareas...
Tengo algunos, y tus cuadernos de niño.... a veces los miro.....pero me causan una tristeza tan grande... Lo hago sobre todo cuando ya estoy tan triste que no importa ponerme aún peor...Porque eso, quita fuerzas, quedo siempre muy cansada y desanimada, no me dan ganas de hacer nada y luego tengo que cargarlas de nuevo....para volver a empezar....para poder seguir.
Cuánto tiempo pasaste en la escuela niño mío, trabajando y haciendo tareas...
Una tarde, al volver del trabajo, , entonces tenía yo siempre prisa por volver, sabía que tú me estabas esperando, que estabas en casa, al abrir la puerta sentí el delicioso aroma de pan fresco.....Johan, qué lindo....habías hecho pan en la escuela, en la clase de Ciencias del Hogar y tú quisiste hacerlo luego en casa. Me contaste que te faltó algo de harina y que le pediste prestada a la vecina de enfrente. Nunca tuviste miedo ni pena de hablar con la gente mayor. De pequeñín, en Ekershallen, el Ica de Örebro, donde vivíamos, te gustaba a ti encargar, te acercabas al mostrador y pedías: "hundra gram cognacsmedgurst"... sin ningún problema.
Le diste uno de los panes a la vecina., que por cierto era la mamá de un compañero tuyo de clase.
Te compré y regalé una colección de música clásica. Tú sabías que era tuya y que te la podías llevar el día que te mudases a tu propia casa. Cada mes llegaba un disco nuevo, son 48. La mayoría de los discos están por temas. Tú, de acuerdo a la comida que hacíamos, o a la ocasión, escogías un disco y lo ponías.....Ahora hay tanto silencio en casa...
A veces pongo la tele o la radio, solamente para ahuyentar ese silencio. Todavía hay mucha música que no puedo oír, que me causa un enorme dolor.
Esta melodía de Ronan Keating me la ponías tú a mí pues sabías que me gustaba,menos mal mi Johan querido, que te besé, abracé y dije muchas veces cuánto te quería, tú lo sabías, y lo sentías. Tu papá también, a veces te consentía mucho....Fuiste amado y por eso amabas tanto a tu vez. Cómo quisiera tenerte aquí ahora y hacerlo una vez más...
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