JOHAN, MI JOHAN, NUESTRO JOHAN
No me digas cómo.
No me digas cómo hemos llegado hasta aquí.
Desde ese terrible y siniestro 26 de mayo de 2005 hasta este 26 de mayo de 2023 triste y ausente de ti.
Dieciocho años, los mismos que tenías cuando te perdimos.
Dieciocho años contigo, dieciocho años sin ti.
Llegaste a nuestras vidas un invernal treinta de enero, te fuiste un primaveral veintiséis de mayo.
Si alguien, alguna vez, me hubiera dicho que te íbamos a perder, no lo hubiera creído.
Y de haberlo creído sé que hubiera pensado, como lo pienso ahora, que no hubiéramos sobrevivido semejante golpe.
Te perdimos a tus tiernos dieciocho años, de una forma que no ha debido ser. Sin aviso, sin motivo, sin razón, sin lógica, sin justicia.
No alcanzamos a despedirnos, a decirte cuánto te queríamos y cómo llenabas nuestra vida, y aunque sé que lo sabías, me duele el no haber tenido esa última oportunidad.
Hay madres que pierden a sus hijos de manera terrible.
Hijos que sufren, hijos que maltratan, hijos que se quitan o les quitan la vida de forma cruel e inhumana.
Tú te fuiste rápido, en un accidente de carro, conduciendo y tal vez escuchando música, un hermoso pero aciago 26 de mayo, después de una agradable cena conmigo, de una charla telefónica con tu padre, que estaba fuera en la conferencia anual de médicos, y de verte con tu novia, estabas feliz.
Recuerdo cada segundo de ese nuestro último día juntos.
En cierto modo es un alivio el que no hayas sufrido, el que hayas tenido una vida plena y llena de experiencias, una vida satisfactoria y feliz.
A pesar de todo mi dolor, eso me tranquiliza un poco.
Nuestro dolor hubiese sido aún más insoportable de haber sabido que hubieras sufrido.
Ahora estás con nosotros de otra forma, constantemente estás en nosotros.
Peter y yo te quisimos, te queremos y te querremos enormemente y hablamos de ti en muchas ocasiones. Así será hasta que ya nosotros también nos hayamos ido.
Tienes que perdonarnos mi niño, el que aún en algunas de esas conversaciones nos invada la tristeza.
Otras veces sonreímos o reímos con tus recuerdos. Tantos recuerdos...
También te apareces en nuestros sueños, gracias mi niño, no dejes de hacerlo.
Siempre con nosotros, siempre contigo.
Te quiero mucho y fuiste, eres y serás eternamente nuestro muy querido y especial hijo.


Inga kommentarer:
Skicka en kommentar