Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

söndag 13 december 2020

SANTA LUCIA 1993, 2020

 AÑO 1993, TÚ, SEIS AÑOS...

Un trece de diciembre más y nos sentábamos siempre juntos a ver "julkalender", el calendario de Navidad que presentan cada año en Suecia.

Recuerdo especialmente ese año, porque fue el del gato Findus y Pettson, que tú leías y te gustaba mucho.

Nos reímos mucho ese diciembre, los 25 días que duró el calendario, desde el primero de diciembre hasta el 25.

Findus cantaba siempre la canción de Santa Lucía, y recuerdo tu cara de niño mirándolo con esa sonrisa de entre vergüenza y camaradería.

Son muchos años ya sin ti mi Johan, pero estás aquí, estás en tu estrella, esa estrella grande y hermosa de cartón blanco que me regalaste las navidades de 2004 y que siempre cuelgo y me alumbra desde entonces, los oscuros y tristes días de diciembre.

Estás en todos mis recuerdos y en todas las cosas tuyas que me acompañan. Justo ayer que comimos tu papá y yo en un restaurante, aislados por esta pandemia que actualmente nos acecha, pensamos en ti y volvimos con tristeza a volver a hablar de la cruel y triste jugada que el destino nos tenía preparada.

Hace rato no escribo aquí, muchas veces he estado a punto de hacerlo, esperando creo, poder escribir sin tristeza, sin dolor, pero a pesar de estos quince años que aún no sé cómo han pasado, el dolor y la tristeza todavía me invaden al pensar en ti, en tu gran pérdida y en el vacío que quedó en nosotros.

Te encantaba la Navidad, todo, y siempre te recuerdo especialmente en estas fechas.

Para ti mi hijo querido, mi estrella, siempre contigo y tú siempre con nosotros.


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