Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

söndag 6 januari 2019

NATALIA TU PRIMA...

MI JOHAN QUERIDO, MI QUERIDA NATA,
  

otras navidades han pasado, un año viejo más se ha terminado y el comienzo de un nuevo año nos infunde algo de esperanza por un mundo mejor, con una pizca de optimismo.Resultado de imagen de SOLEDAD
Sin embargo ahí estaba  esa sensación de tristeza y soledad que  a veces nos invade más fuertemente de repente, como ráfagas de viento huracanado, trayendo consigo recuerdos, nostalgia, melancolía, un elemento constante en nuestras vidas, que solo por momentos logramos evadir.
Has estado como siempre conmigo estas navidades  y Año Nuevo Johan, y esta vez con Nata, tu prima a quien tuviste en tus brazos recién nacida y a quien le dijiste en una filmación que tu papá les hizo entonces: "cuando veas esta filmación a tus 15 años...."
Nata nació en junio de 1998, tú tenías 11 años y estábamos de vacaciones en Colombia.
La próxima vez que estuvimos  fue en 2002, creo, y ella tenía apenas 4 años, así que no tiene recuerdos de ti.
Nos dejaste en mayo de 2005, a tus 18 años, Nata tenía entonces 7 años.
Nata ha visto aquella filmación, mas no tú.
Tantas vivencias, tantos recuerdos que nunca pudimos compartir.
Esa, tu prima Nata a quien cargaste, ha venido estas navidades a visitarme y ha preguntado mucho por ti, hemos visto juntas filmaciones de cuando eras niño.
Hubieran sido muy buenos amigos, Nata es una chica encantadora y ha dejado al irse ayer de vuelta a Madrid, un gran vacío.
Estuvimos los tres en Año Nuevo, Peter, Nata y yo.
Peter y yo somos además sus padrinos.
Fuimos de paseo a Örebro y le mostramos donde naciste, donde vivimos y tu cole.
Después estuvimos en Estocolmo y Peter, le enseñó a Nata lugares de la ciudad, el casco viejo, (tantos lugares donde estuvimos contigo y donde en una feria de Navidad, te compramos aquella casita que adornabas cada Navidad, con algodón y duendecitos...), tomamos un café en la cafetería Sture, la catedral, la glesia alemana, el palacio, la ópera, el teatro, el parlamento, Strandvägen, el museo nórdico, Djurgården, Skansen... terminamos con el museo de ABBA.
Han sido unas vacaciones hermosas, tu prima, nos ha llenado de alegría y nos ha recordado tanto a ti y cómo era cuando tú estabas entre nosotros. 
La llevamos al aeropuerto y nos despedimos, triste...
Nos fuimos luego al cine en Gotemburgo, para tratar de disipar un poco esa sensación de falta.
Al volver, las botitas que se ponía aquí, para estar en casa, me recibieron a la entrada, qué golpe bajo, qué vacío, qué tristeza...
Peter se recostó un rato en el sofá, y mientras yo preparaba los restos que sobraron de los tacos, los lagrimones comenzaron a rodar, y ya no pude parar.
Me envolvió una inmensa tristeza, ese vacío que tu prima dejó, me trajo de nuevo todo ese vacío que tantos años me atacaba con tu ausencia, con ese enorme vacío que dejaste en nuestras vidas mi dulce y cariñoso niño.
Por suerte, tu papá estuvo conmigo un buen rato acompañándome, o acompañándonos, porque a él también lo afectó, y eso hizo un poco más pasajera la ausencia, por lo menos esos primeros momentos sin tu prima.
Me haces falta eternamente mi niño y me hace falta mi querida Nata, quien también ha dejado un gran vacío.
Espero que nos volvamos a ver y le deseamos todo lo mejor.

Inga kommentarer:

Skicka en kommentar