Hoy, un día de otoño, me decido a escribir sobre ti y para ti. Cinco años hace que no te veo, que no oigo tu querida voz, ni tu risa, que no siento tus abrazos.Tu amplia y hermosa sonrisa me hace falta, todo tú me haces falta, por eso hijo mío, hoy te busco, hoy te escribo...

tisdag 24 december 2013

MI MEJOR REGALO DE NAVIDAD HA SIDO, ES Y SERÁ...



...aquel regalo que me diste tú, en Örebro, creo que tendrías ocho o nueve años.
Yo tenía tres pájaros de cerámica, comprados en Colombia de un artista antioqueño (de Medellín).
Tú tenías dos periquitos, uno azul, Simon y otro verde, Tigre.
A veces los soltábamos dentro de la casa, después de asegurarnos de que ventanas y puertas estuvieran cerradas, para que volaran más libremente, para que sintieran libertad. Les abrías el grifo del agua del baño y se bañaban allí, les encantaba, y a ti, ellos.
Un día, uno de ellos voló tan cerca de uno de mis pájaros, que se cayó y se rompió. Siiiimon, dije, mira lo que has hecho. A Johan le dio tristeza, pues sabía que me gustaban y creo que en el fondo se sintió culpable puesto que eran sus pájaros y me dijo, mamá, lo siento mucho. Le dije que no se preocupara, que no era culpa de él, que había sido un accidente del que ni los periquitos eran culpables.
Pasaron los meses y llegó la Navidad. Johan siempre fue bueno en encontrar regalos acertados y que sabía me iban a gustar. Esa vez sin embargo se llevó el mayor premio, porque al yo abrir el paquete, estaba, envuelto en papel de seda, el pájaro que Simon había roto.
Lo había recogido Johan, lo había pegado en momentos en que yo no lo veía y lo había guardado para dármelo en Navidad.
Me puse muy contenta, recuerdo que pensé, qué hermoso detalle y qué ocurrencia.
Hoy día, me causa una enorme tristeza, me lo imagino en algún lugar de la casa de Örebro, pegando con mucho cuidado la cerámica, que quedó casi exacta menos por un pedacito me dijo no pudo encontrar, haciéndolo para mí.
Se me ha vuelto a romper. Johan querido, no sabes lo que me dolió. La he recogido de nuevo y la he guardado y aunque esta vez el trabajo sea más difícil pues se ha roto en más pedazos, la pegaré de nuevo, es un proyecto que tengo.
Tal vez, si aún estuvieses hoy día, la hubiera tirado después de esta segunda vez, lo habría comentado contigo, nos habríamos reído y a la basura. De hecho no me gusta nada roto, despicado ni pegado, pero ese pájaro, ese trabajo secreto tuyo para mí, mi niño, fue una muestra de amor y al verlo y al abrirlo sentí una enorme alegría, sentí todo ese amor que me dabas, todo el trabajo, el tiempo dedicado, la simple idea de hacerlo y el llevarlo a cabo y además muy bien hecho, recuerdo que me impresionaste con el trabajo. Es lo único que he conservado después de roto.
Johan mío, mi eterno hijo, sé que nuestro gran afecto y amor siempre estuvo presente y que los besos, abrazos y caricias nunca faltaron. No tienes idea cuánto quisiera hoy, tenerte aquí, abrazarte mucho y volverte a agradecer ese hermoso regalo de tiempo, esmerado trabajo, cariño y amor que me diste esa Navidad. Ha sido, es y será el mejor regalo de toda mi vida. Gracias, mi dulce y especial niño.

Inga kommentarer:

Skicka en kommentar