MI HIJO
Sí, he tenido un hijo, lo tuve durante 18 maravillosos años que como una y mil veces he dicho y seguiré diciendo, repetiría de nuevo segundo por segundo. Lo tengo aún conmigo, no físicamente, de otra manera, lo tendré siempre conmigo, mientras yo también, físicamente siga existiendo en este misterioso, maravilloso y cruel mundo. Después, no sé cómo será.
Por qué nos emociona, maravilla e ilusiona tanto la llegada de un nuevo ser humano a este mundo?
Los recién nacidos son puros, son páginas sin escribir, con todo un futuro por delante, con todas la promesas de un porvenir, de un futuro mejor para todos. Son la esperanza que a veces ya los adultos han perdido o que les cuesta encontrar.
Pero, son adultos o en muchos casos jóvenes quienes los crian, quienes los educan. En muchos casos adultos inmaduros e incapaces o jóvenes maduros, completamente capaces, o viceversa.
Con capacidad me refiero antes que nada, capacidad de dar afecto, cariño, amor, capacidad y constancia para educarlos, para guiarlos. No que tengan que hacer cursos de cómo educar un niño.
Aunque no son sólo los padres quienes llevan a cabo esta tarea, si es que lo hacen, son también otros miembros de la familia, profesores, adultos...
Qué gran responsabilidad!
Y cuántos los decepcionan, cuántos les cortan las alas y las posibilidades de llegar a ser, no astronautas, no investigadores, no médicos o profesores, simplemente de llegar a ser seres humanos, seres humanos buenos, seres con capacidad de respeto, de justicia, de tolerancia, seres con empatía y capaces de ayudar al prójimo sin pensar sólo en sí mismos. Por qué? Tal vez porque ellos nunca lo recibieron. Los hay quienes a pesar de esto han podido dejar atrás su terrible niñez y superado su situación para lograr convertirse en seres comprensivos, capaces de dar afecto, seres con integridad. No sé qué hace que en unos casos sea así y en otros no, tal vez los genes, el medio ambiente, la educación, la combinación de unos y otros...
Tener un hijo es antes que nada una gran responsabilidad, y eso sí creo que se debería enseñar. Hay personas que tienen hijos por adquirir un estatus, por tratar de salvar una relación ya acabada, por "accidente", por falta de cuidado, por peores y terribles consecuencias como violaciones...por tantos otros motivos. Sea cual fuere el motivo, siempre que se tenga conciencia de que traer un niño al mundo conlleva una gran responsabilidad y de que ya que se ha hecho hay que tratar en lo posible de que ese nuevo ser reciba una buena base para que más adelante a su vez pueda valerse por sí mismo, llegar a convertirse en otro ser humano con valores y llevar una vida digna. En caso contrario, estoy de acuerdo en que sería mejor no traerlos al mundo. El aborto debería ser un derecho.
Tuve mi hijo y Johan despertó en mí desde el primer segundo que oí, que vi, que olí y que sentí ese diminuto, indefenso y tierno ser humano, mi hijo, un sentimiento inmenso completamente nuevo, una calidez, una inmensa ternura, una enorme alegría y un gran instinto de protección.
Mi niño llegaría a una casa confortable, y su papá y yo le enseñaríamos cómo ser amable, respetuoso, cómo amar, cómo pensar en los demás, cómo escuchar cuentos, cómo leer, cómo pintar, dos lenguas diferentes y tantas otras cosas. Y lo logramos mi Johan, mi dulce Johan, mi cariñoso y amoroso Johan. Aprendiste mucho, siempre ávido por aprender, aprendiste a hablar no sólo dos lenguas sino tres y media, aprendiste a tocar piano y guitarra, fuiste un lector incansable, aprendiste a pensar en los demás y en tus últimos dos años te interesaste políticamete por los más débiles. Cuánto potencial. Has sido una pérdida para el mundo, no porque hubieras llegado a ser tal vez un buen médico, como ya lo estabas pensando, sino porque fuiste un ser humano, un ser humano bueno, y cada ser humanos bueno es tan valioso en este mundo...
No sabes cuánto siento tu temprana ida y todo lo que perdiste, para lo que ya estabas preparado y para lo que te seguías preparando con responsabilidad e independecia.Tu enorme falta no es sólo por mí, por tu papá, por la enorme falta y ausencia que has dejado en nosotros, es antes que nada por ti, mi corazón, porque todo ese potencial de ser humano bueno quedó ahí, en un bosque, en un segundo, en un injusto segundo de este cruel mundo.
Inga kommentarer:
Skicka en kommentar