Me desperté en la oscuridad y el vacío de ti me atravesó el alma, el corazón. Sentí ese dolor de nuevo, ese dolor tan fuerte que se vuelve físico, que me encoge todo, que me encoge el corazón.
Palabras, no son más que palabras para quien lo lea. Hay tanto ya escrito en este mundo, tantos dolores expresados, tantas tragedias en papel, tantos destinos en tinta negra... Pero no lo que yo siento, lo que yo siento me pasó a mí, y mientras yo no lo transmita en el papel, en la pantalla, no será mi sentir. Lo que yo siento es muy profundo, es más profundo que las palabras. Lo que yo siento no puede expresarse, no logro expresarlo, mucho menos transmitirlo, tan sólo es un escape, un desahogo, una catarsis, una necesidad. No lo hago por inspirar lástima, no lo hago por despertar compasión, lo hago porque después siento un alivio, porque si no, me ahogo, me asfixio. La forma de sentir esto que siento ha cambiado en estos 6 años. Mi dolor, menos visible ahora, pero siempre ahí, latente como un volcán que bulle por dentro y que erupta de a poquitos, susceptible a una melodía, a un recuerdo, a una calle, a un alumno, a un chico que de lejos se parece a ti, a todo y a nada, a todo lo que me trae el recuerdo de mi hijo, de días pasados,de momentos vividos, de todos esos 18 años compartidos, de todos esos años de inversión amorosa, de cuidados, de cariño, de preocupación, de ternura... y ahora sólo vacío.Vacío y silencio, ya no oigo tu voz cantando con la guitarra, algún día meteré esa canción, esa que tú tocabas y cantabas.....
Soy un molde vacío, mi contenido se fue contigo...
Inga kommentarer:
Skicka en kommentar